El enigmático psicoanalista Carlo está de regreso y, con ello, abre su puerta a recibir nuevos y curiosos pacientes en su consultorio

Por: Lysalex Hernández A. 3 octubre, 2015
El actor brasileño Emilio de Mello encarna a Carlo, psicoanalista interesado en casos raros, quien no teme dejar su cuerpo y alma en la atención y ayuda de cada uno de sus pacientes.
El actor brasileño Emilio de Mello encarna a Carlo, psicoanalista interesado en casos raros, quien no teme dejar su cuerpo y alma en la atención y ayuda de cada uno de sus pacientes.

No sé la razón exacta, pero hay algo en las producción brasileñas –en especial las “apadrinadas por HBO– que me atrapan, me seducen y me conquistan por completo. Cuando hago un repaso de la lista de mis series favoritas, aparecen en ellas nombres como El negocio –la primera, sin discusión alguna–, Los hijos del carnaval , Preamar y, más reciente, PSI .

En el caso de esta última, la actuación de Emilio de Mello, quien encarna al psicólogo, psiquiatra y psicoanalista Carlo Antonini, es impecable. Esa peculiar forma en la que logró meterme en la piel de cada uno de sus pacientes fue algo mágico, por más macabro que esto pueda llegar a sonar.

Me permitió comprender un poco más sobre temas como el autismo en los niños, la automutilación, los fenómenos paranormales, la demencia senil y el difícil transitar por el camino del desapego en una relación de pareja.

Los misterios del ser humano resultan interminables al igual que las temáticas de esta serie –basada en las obras de Contardo Calligaris, El cuento del amor y La mujer de rojo y blanco –, que regresa a la pantalla de HBO este domingo 4 de octubre, a las 9 p. m.

Compuesta por 10 episodios, en la segunda temporada de PSI , el doctor vuelve a Brasil tras haber vivido un año en Venecia, cuando recibe una invitación de uno de sus expacientes para ser coordinador clínico de una organización llamada O Abrigo (El Refugio), que se dedica al cuidado de víctimas de violencia doméstica.

Antonini, un ser indomable por naturaleza, tampoco dejará de lado a los pacientes de su propia clínica –que ahora comparte con su amiga Valentina–, ni los casos motivadores que involucran a convictas, adolescentes de un colegio de clase económica alta, una modelo internacional y hasta a una joven que dice ser poseída por el demonio.

El encanto de PSI no radica solo en sus actuaciones, encabezadas por Mello, sino que también está en la dramatización que se hace de cada uno de los casos, diagnósticos y sus soluciones.

Esto logra que más de uno analice distintos aspectos del mundo moderno y qué mejor manera de que hacerlo junto al líder de los cuestionamientos.

Véalo. Domingo 4. HBO. 9:00 P.M.