La serie de estreno ‘Parientes perversos’ reseña increíbles y macabras telenovelas de la vida real, cuando incautas personas vivieron –y murieron– al convivir con el enemigo

 8 marzo, 2014
Imagen sin titulo - GN
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A veces, aquel lema de la famosa película “Dormir con el enemigo” no está tan alejado de la realidad. Mentes retorcidas se se tejen en el seno de las familias han terminado en impensables y cruentos crímenes, casi siempre precedidos de emboscadas que las víctimas jamás vieron venir, pues naturalmente ¿quién piensa que va a hallar la muerte a manos de alguien en su propio seno familiar?

En Springfield, Georgia, los Heidts han construido una sólida reputación de buenos cristianos, y así han criado a sus tres hijos, quienes a su vez se han casado con mujeres con reputación de virtuosas.

Los hermanos Craig, Chris, y Carey mantienen sus propias casas y empresas cerca de la vivienda de sus padres, donde Carey es un socio de negocio en auge patriarca, un exitoso agente inmobiliario.

En una ciudad que valora el trabajo duro, la tradición familiar y la vida honesta, la iniciativa de los Heidts ha sido un ejemplo en la comunidad, como pilares de buenos principios.

Pero cuando una historia secreta de lujuria y traición explota y termina en una macabra masacre nocturna, los investigadores siguen el rastro de engaño y el insano deseo de un asesino, miembro de la familia.

Por su parte, los Whitaker salen a celebrar en una noche que se suponía, iba a ser fraternal e inolvidable.

Sin embargo, cuando se dirigen a descansar son seguidos por un extraño, quien los embosca al llegar a casa y ejecuta su siniestro plan.

Véalo. Martes 11. ID. 11:00 P.M. Sáb. 15. 08:00 A.M.

Los sobrevivientes no se explican cómo alguien tenía un plano tan certero de los movimientos de la familia esa noche, pues esa era la única forma de que tuvieran acceso a ellos.

El golpe por la pérdida del ser querido será inimaginable cuando se descubra de donde provino el maligno plan.

Bob Dorotik es un ávido corredor que siempre sale a trotar con la puesta del sol.

Pero, esta vez, cuando su esposa regresa a casa, no encuentra a Bob por ninguna parte.

Las búsquedas inmediatas no dan resultado, hasta que la policía sigue un rastro en el descampado en el que Bob suele hacer ejercicio, y descubre que su sesión de salud terminó muy mal. ¿Quién puede estar detrás de esto?

La maldad parece no tener contemplaciones... incluso si hay que acabar con una casa completa, provocando un incendio, para acabar con un “ser querido”.

Fue lo que ocurrió con Edwin Hawes, quien creía estar seguro en el seno de su hogar, hasta que un incendio acabó con todo. Sus restos quemados fueron hallados por los expertos. Pero el fuego no borró las huellas del asesino...