Por: Allan Andino 6 octubre, 2015

En un inicio, no estaba de acuerdo de que su marido aceptara ser uno de los participantes de Dancing with the Stars , pero, ahora, lo procesa mejor y hasta se divierte con el esfuerzo que él hace en la pista.

Monterohace mancuerna con Lucía Jiménez.Graciela Solís.
Monterohace mancuerna con Lucía Jiménez.Graciela Solís.

Luxiana Ávila es la esposa del exfutbolista Mauricio Chunche Montero. Ella ha visto a su esposo desde los asientos del estudio Marco Picado, de canal 7, en las cuatro galas y la del domingo fue la que más disfrutó.

“El primer día que lo vine a ver, lo noté más tieso, completamente; sin embargo, ahora (bailó el género salsa) se ha ido aflojando un poco. Está más sueltillo”, contó Ávila entre risas.

Lo que a esta madre de tres hijos le disgustaba era que Montero tendría menos tiempo para compartir en casa. Actualmente, sale a trabajar a las 6:30 a. m. con las ligas menores de Alajuela, asiste a los ensayos y regresa a su hogar a las 11 p. m.

“Es que pasa tanto tiempo en el estadio y, con los ensayos, ya casi ni lo veo. Pero me voy acostumbrando; ¡diay!, ¿qué me queda?”, contó resignada y con una sonrisa complaciente.

Ávila lo apoya y le dijo que persevere para ver hasta dónde puede llegar en este programa de baile.

Por su parte, el Mundialista de Italia 90 confesó que, antes de enterarse que se había salvado esta semana, vio a su esposa sentada en el segundo nivel en el set y, al escuchar que seguía en la competición, ella le hizo un gesto de quitarse el sudor de la frente, lo cual para él fue un “¡nos salvamos!”.

“Estábamos muy tensos. Lo que pasa es que ella siente así como yo, que tengo mucho compromiso con la gente. Cuando mi familia va a la pulpería, a comprar el pan o a la feria, la gente se le acerca y le dice que yo le ponga. Hay mucho cariño y apoyo; eso mi familia lo siente. No sabemos hasta dónde vaya a llegar, pero, conforme pasan los días, la cosa se va poniendo más dura”, confesó el exfutbolista, quien ensayará el vals durante esta semana