La historia ha superado las expectativas de transmisión. La trama suma emergencias médicas y tórridos romances, una entreverada combinación que ha logrado atrapar a una audiencia insólitamente fiel.

Por: Jessica Rojas Ch. 29 marzo, 2015

Cinco internos llegaron hace 10 años al hospital Seattle Grace con toda la ilusión de convertirse en grandes cirujanos.

Meredith Grey , Alex Karev, Izzie Stevens, Cristina Yang y George O’Malley fueron los primeros aspirantes a médicos que hechizaron la pantalla chica en la serie dramática Grey’s Anatomy, que se estrenó el 27 de marzo del 2005 por las pantallas de la cadena ABC de Estados Unidos.

Después del bombazo del primer episodio, titulado A hard day's night (sí como la canción de The Beatles) han sido aventuras, desventuras, amores, desamores, accidentes y muchas muertes las que han alimentado la historia de Grey y sus compañeros en el hospital.

Desde que la protagonista despertara al lado de un apuesto hombre luego de una noche loca de licor y mucho sexo, han pasado ya 11 temporadas y 240 episodios de los 244 que tienen pactados para transmitir, hasta el momento.

A la historia, creada por la estadounidense Shonda Rimes, se le puede amar, odiar, o solo verla pasar.

Después de 240 horas de drama y más drama, quienes son sus verdaderos seguidores pueden asegurar que la trama se vuelve más intensa, aunque también aceptan que en algunas ocasiones raya en la repetición.

Jessenia Araya no se ha perdido ni un solo episodio de la serie. Afirma que durante los 10 años que tiene Grey’s Anatomy al aire, ha visto todos los capítulos y que hasta vuelve a ver completo el programa una y otra vez. Esto lo confirma su esposo Daniel Solano, quien no gusta de la producción, pero se conoce de cabo a rabo los enredos amorosos y los accidentes que pasan.

Cristina Yang (Sandra Oh) y Preston Burke (Isaiah Washington) protagonizaron uno de los amoríos más sonados. Ambos actores dejaron la serie por diferentes razones. | RON TOM/AVANT GARDE PARA LN.
Cristina Yang (Sandra Oh) y Preston Burke (Isaiah Washington) protagonizaron uno de los amoríos más sonados. Ambos actores dejaron la serie por diferentes razones. | RON TOM/AVANT GARDE PARA LN.

“Pueden decir que es lo mismo de siempre y que reciclan historias, pero a mí no me aburre nunca. No me interesa que digan esas cosas, no me importa; yo voy a seguir viéndola”, afirmó Jessenia.

“Yo la veo para acompañarla; pero si pudiera escoger, definitivamente vería otra cosa como documentales o películas animadas”, dijo Daniel con un dejo de esperanza.

Una buena idea. Shonda Rhimes aseguró que ella y sus hermanas estaban obsesionadas con los canales en los cuales se emitían programas de salud.

“Mis hermanas y yo nos llamábamos mutuamente y hablábamos de las operaciones que habíamos visto en Discovery Channel. Hay algo fascinante en el mundo médico porque ves cosas que nunca hubieses imaginado, como por ejemplo que los doctores hablan de sus novios o novias o de su día mientras están abriendo alguna parte del cuerpo de alguien”, le explicó la guionista a Oprah Winfrey en una entrevista en el 2012.

La fórmula resultó. Shonda afirma que los dramas médicos siempre tendrán un lugar especial en el gusto del televidente; además, si a las ya impresionantes historias de los salones de cirugía se le suma drama humano, pues el éxito llegará.

La idea de la directora desde el principio fue que hubiera variedad en el elenco y que las historias fueran tan universales que no importaba si le pasaba a un hombre negro o a una mujer de raíces orientales.

Así las cosas, durante las 11 temporadas los televidentes han sido cómplices de los encuentros sexuales en los ascensores del hospital, de que uno se acueste con el otro y el otro con el jefe.

Esta es quizá, unida a las emergencias de salud que se tratan en el Seattle Grace, lo más llamativo de la serie.

Éxito. ¿Por qué sigue al aire? La respuesta tiene muchas aristas, pero una de las más importantes es la cercanía que siente el televidente con las historias de los doctores.

“Tiene ciertas semejanzas con las soup operas (telenovelas) gringas, pero tiene un formato más internacional. El tipo de conflictos que presenta le permiten tener esa cercanía con la audiencia porque muestra diversos intereses y una variedad de etnias que se identifican con el público televidente. Además, como puntos a su favor presenta a la mujer como una figura empoderada que es capaz de competir a los más altos niveles”, razonó Óscar Cruz, crítico de televisión.

Grey’s Anatomy fue concebida para que generara ganancias . Según información suministrada por ABC Medianet (encargada de prensa del canal), el primer capítulo fue visto por 16.25 millones de personas.

Y aunque durante el desarrollo de la historia ha habido grandes ausencias , Grey’s Anatomy siempre tiene algo nuevo con qué sorprender. A muchos les podría haber hecho falta el romance entre Cristina y el prodigioso médico cardiotorácico Preston Burke (Isaiah Washington); pero a su salida, Cristina encontró de nuevo el amor en otro talentoso doctor.

Algunos lloraron con la partida de Izzie o la de George, pero siempre hubo alguien nuevo que llegó para ocupar ese lugar y pronto, el televidente se olvidó de los personajes.

En fin, Shonda Rhimes no deja descansar a sus fans y en cada episodio una nueva emergencia médica, un nuevo personaje o un extraño accidente mantiene al espectador atento.

Algo parecido sucedió con la exitosa ER de la NBC. Estuvo al aire 15 años al aire y produjo 15 temporadas. “Aunque le han achacado a Grey’s Anatomy que se parece a ER , la primera tiene la diferencia de que no solo se trata de situaciones médicas; sino que abarca también los temas de las relaciones interpersonales”, aseguró Cruz.

Habrá que esperar a ver si la historia de Grey alcanzará a la exitosa General Hospital –también de la ABC– y sus 50 años de transmisiones ininterrumpidas.

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