Durante seis temporadas (de 1998 al 2004), la serie de televisión logró posicionar temas tabú como el sexo, al lado del buen gusto y un gusto exquisito por la ropa y los zapatos

Por: Jessica Rojas Ch. 3 junio, 2014
Charlotte, Carrie, Samantha y Miranda marcaron diferencia en la moda, ellas siempre se veían hermosas en la serie. | ARCHIVO.
Charlotte, Carrie, Samantha y Miranda marcaron diferencia en la moda, ellas siempre se veían hermosas en la serie. | ARCHIVO.

Cuatro mujeres hermosas, profesionales e independientes lograron poner el sexo y la moda en la mira del mundo, como una forma de vivir en la serie Sex and the City.

Luego del último capítulo del programa, cuando Carrie logró por fin estar al lado de Mr. Big, después de un romántico reencuentro en París – y dos películas no muy bien recibidas por la crítica– las amigas siguen siendo un punto de inspiración para miles de mujeres que desean sobresalir en sus campos profesionales y personales.

Hace 10 años que se transmitió ese capítulo y desde entonces Carrie, Samantha, Miranda y Charlotte dejaron de caminar por las calles de Nueva York, pero sus pasos aún siguen marcando tendencia.

El programa de HBO se transmitió hasta el 2004 y fue inspirado en el libro del mismo título de la escritora Candace Bushnell.

La serie relató la vida de Carrie Bradshaw (interpretada por Sarah Jessica Parker). Sus vivencias eran material para su columna del periódico The New York Star .

A sus aventuras se suman las de sus tres mejores amigas: Charlotte York (Kristin Davis), Miranda Hobbes (Cinthya Nixon) y Samantha Jones (Kim Cattrall).

timeline

CarrieSarah Jessica Parker, escribe una columna semanal sobre sexo en el periódico The New York Star.

timeline

CharlotteKristin Davis, experta en arte, es la más centrada del grupo y antepone el amor real al pasional.

timeline

MirandaCinthya Nixon, exitosa abogada la mejor amiga de Carrie, su confidente.

timeline

Samantha Kim Cattrall, Su principal característica es su forma “masculina” de entregarse a las relaciones.

Durante seis temporadas, los televidentes tuvieron la oportunidad de explorar sin tapujos diferentes aristas y temas considerados tabú en la televisión.

Amores de un día, relaciones tortuosas, sexo sin ataduras, homosexualidad, aborto y hasta el cáncer fueron algunas de las temáticas abordadas por la saga.

“Si la serie sigue estando vigente es porque trata conflictos humanos que no cambian. Sex and the City tiene la particularidad de que tenía cuatro personajes que presentaban rangos distintos de necesidades profesionales y personales; eso pasaba en 1998, sigue pasando ahora”, explicó el crítico de televisión Óscar Cruz.

A lo largo de los capítulos, su legión de fanáticos crecía, mientras la serie y sus actrices recibían las diferentes críticas sobre su trabajo. “La puta, la virgen, la lista y la espabilada intercambiaban permanentemente sus papeles, construyendo una imagen de la mujer poliédrica y verídica, aunque estuviese compuesta de piezas absolutamente ficticias”, escribió Alberto Rey en un reportaje del periódico español El Mundo.

Para HBO, Sex and the City significó el banderazo de salida para convertirse con los años en una de las productoras de series de televisión más importantes.

Después del éxito de las chicas neoyorquinas vinieron otras producciones igual o más importantes: The Sopranos (1999), Six Feet Under (2001), The Wir e (2002), True Blood (2008), Boardwalk Empire (2010) y Game of Thrones (2012) son solo algunos de los ejemplos.

“Para HBO significó tener un éxito durante seis años al aire, fue una adaptación de un libro y en ese momento las producciones así se convirtieron en una especie de norma. La comercialización del programa no paró en solo transmitirla en cable, el ciclo fue más allá con transmisiones en otros países; en ese momento tal vez HBO se dio cuenta que el negocio se ampliaba”, afirmó Cruz.

Zapatos y ropa. La producción también se caracterizó por ser una vitrina para la moda y los diseñadores internacionales.

Al principio, Sex and the City contaba solo con vestuario de utilería, ropa gastada y hasta comprada en tiendas de segunda mano; así empezaron las actrices a trabajar. Sin embargo, la alta costura en los diseños comenzó a llegar poco a poco hasta marcar tendencia.

Fácilmente se puede asociar la serie a distintas marcas como Gucci, Manolo Blahnik, Channel, Jimmy Choo, Louis Vuitton y Óscar de la Renta.

La actriz Sarah Jessica Parker y su personaje, Carrie, lograron poner en boga un estilo diferente de vestir. En la memoria colectiva quedó aquel tutú de color rosa con el que grabaron la entrada del programa; dicha pieza costó solamente $5 en una tienda de ropa usada en Nueva York.

Detrás de estos detalles hay una responsable. La encargada de poner el punto alto en la moda fue Patricia Field. La estilista se embarcó en la búsqueda de combinación en tendencias y logró, con creces, marcar un hito.

Field no escatimaba en ponerle a las protagonistas de la serie una falda al estilo vintage combinada con zapatos de diseñador y una blusa de alta costura. De esta forma, lo que usaba cada una de las cuatro exitosas mujeres siempre daba de qué hablar.

Con Carrie, el estilo vanguardista tenía su propio modelo; podía utilizar pantalones con camisetas de fútbol que un vestido de la marca Prada.

En el caso de Samantha, su look siempre sexy y despreocupado del qué dirán fue su marca durante los seis años de emisión. Con Miranda, las ejecutivas se vieron bien representadas con trajes sastre que siempre mostraban la hermosa figura de la actriz.

Charlotte era el vivo ejemplo del romanticismo y los vestidos clásicos; la elegancia eran su carta de presentación.

“La serie dejó un gran aporte a la moda, cada mujer se puede identificar con los personajes. Hoy en día, todos los ‘fashionistas’ y a quienes les gusta esto de la moda van a querer verla una y otra vez porque las actrices visten de forma espectacular; Sex and the City seguirá dando un aporte al buen vestir”, comentó el diseñador costarricense Edwin Ramírez.

Pasarela en TV. El éxito de la serie fue tal que fue galardonada con siete premios Emmy y ocho Globos de Oro durante sus seis temporadas al aire.

Además, las historias de las protagonistas tuvieron invitados especiales para el desarrollo de los capítulos en diferentes ocasiones. Por ejemplos se pudo ver a Donald Trump, Lucy Liu, Jon Bon Jovi, Alanis Morrisette, Mathew McConaughey y Hugh Hefner.

Además, las diferentes casas de moda y restaurantes o discotecas en Nueva York estaban en constante lucha para formar parte de las grabaciones del programa.

De acuerdo con la revista Vogue , los locales de comida, por ejemplo, pedían a gritos que las protagonistas estuvieran un momento en sus restaurantes.

¿Quién no recuerda a Carrie bailando con su novio ruso en un McDonalds, mientras ella vestía un delicado Óscar de la Renta?

Para seguir con la línea de etiquetas y marcas, la llegada de Sex and the City a la pantalla grande generó un impacto más alto en la publicidad de las diferentes marcas. Un ejemplo de ello fue ver a Carrie modelar diferentes vestidos de novia de casas tan renombradas como Vera Wang.

Aunque 10 años después Carrie y sus amigas siguen marcando tendencias, un reencuentro de las protagonistas y la ciudad que nunca duerme no está en los planes próximos de las estrellas.