Un especial de NatGeo, analiza si las diez espantosas plagas bíblicas que azotan al antiguo Egipto son meramente una leyenda o si es posible que sean historias verdaderas.

 12 abril, 2014
NatGeo para Teleguía
NatGeo para Teleguía

En el Antiguo Testamento, el Libro del Éxodo describe la épica batalla entre el profeta Moisés y el Faraón. Diez espantosas plagas azotan al antiguo Egipto provocando la muerte y la destrucción. ¿Se trata meramente de una leyenda? ¿O es posible que estas historias sean verdaderas?

La serie El secreto de las 10 plagas, de NatGeo , entrevista a expertos de todo el mundo que ofrecen diversas explicaciones científicas, muchas veces controvertidas, que darían cuenta de las diez plagas bíblicas y del éxodo masivo del pueblo hebreo de Egipto, uno de los pilares tanto de la fe judía, como de la cristiana y la musulmana.

Y es que, según investigadores contemporáneos, esto podría ser mucho más que una tenebrosa historia bíblica.

Según el documental, un grupo de investigadores encontraron evidencias científicas de la serie de calamidades que comenzó con el Nilo teñido de sangre, catástrofe a la que siguieron hordas de ranas, mosquitos y langostas, pestilencia, enfermedad y granizo de fuego, entre otros terribles males.

Imagen sin titulo - GN
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En lugar de atribuirlos a un Dios vengativo, algunos científicos creen que estos desastres pudieron ser la consecuencia de una cadena de fenómenos naturales provocados por cambios en el clima e incluso por una erupción volcánica.

Incluso se precian de haber reunido pruebas convincentes que demuestren las razones de la existencia de la mayoría de las plagas, siempre según la investigación liberada por NatGeo.

La mayoría de los arqueólogos cree que las plagas azotaron la antigua ciudad de Pi-Ramsés en el Delta del Nilo, que fue capital de Egipto durante el reinado del faraón Ramsés II (1279 a.C.-1.213 a.C.). La ciudad fue abandonada hace unos 3.000 años y los científicos creen que las plagas pueden ser la explicación.

Climatólogos que estudian esa época descubrieron un cambio drástico en el clima de la zona hacia el final del reinado de Ramsés II.

Tras analizar las estalagmitas de algunas cuevas egipcias, han sido capaces de reconstruir un registro de los patrones del clima utilizando trazas de elementos radiactivos contenidos en la roca.

De esta forma, saben que el reinado del faraón coincidió con un clima “cálido y húmedo, muy favorable, pero sólo duró unas pocas décadas”, esto según la versión ofrecida al diario Daily Telegraph Augusto Magini, científico de la Universidad de Heidelberg, Alemania.

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Por su parte, el diario español ABC realizó una disección de las plagas, una por una, y explicó qué fue lo que pudo haber ocurrido, desde el punto de vista racional.

De acuerdo con esta tesis, después, el clima cambió, comenzó un período seco y se iniciaron las plagas.

Según la primera, en la que el agua se convierte en sangre, lo que ocurrió fue que el aumento de las temperaturas secó el Nilo, convirtiendo el río en un curso lento de aguas fangosas. Es decir, las aguas no eran sanguinolentas, si no que tenían un aspecto rojizo provocado por un alga tóxica de agua dulce.

Sobre la segunda, tercera y cuarta plagas (ranas, mosquitos e insectos), los estudiosos aseguran que fue un efecto colateral de las algas, que abrieron la puerta a estas otras tres plagas que eran capaces, a su vez, de dañar a personas y ganado.

Posiblemente, la llegada de las algas tóxicas obligó a las ranas a dejar el agua donde vivían. Al morir los anfibios, mosquitos, moscas y demás insectos se vieron libres de uno de sus depredadores, y se multiplicaron sin control.

En cuanto a la pestilencia, úlceras y salpullidos incurables (quinta y sexta plagas), supuestamente ocurrió lo mismo: fue la multiplicación de los insectos la que los causó.

Véalo. Martes 15. NatGeo. 05:00 P.M. Mier.  16. 12:00 N.

Estos habrían provocado enfermedades que afectaron seriamente a la población y que pudieron ser transmitidas por mosquitos como el de la malaria.

La sétima plaga, el granizo de fuego y hielo, pudo haber sido un desastre natural ocurrido a más de 400 kilómetros de distancia y habría desencadenado la octava y novena plaga: las langostas y la oscuridad y estas, a su vez, la muerte de los primogénitos. ¿Están todas las plagas concatenadas? Descúbralo en este interesantísimo especial de NatGeo.

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