‘Erasing Hate’ es una historia de transformación y redención que revive el suplicio de un ex ‘skinhead’ por borrar sus tatuajes racistas.

 7 junio, 2014
Imagen sin titulo - GN
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Un tatuaje no es solo un elemento decorativo, en algunos casos podría poner en jaque el futuro de quien lo posee. Al menos así sucedió con Bryon Widner, un skinhead redimido que debió someterse a 25 dolorosos procedimientos con láser para eliminar las marcas racistas de su cuerpo.

Las imágenes y mensajes intimidantes que había estampado en su rostro, cuello y manos, se convirtieron para él en una pesadilla cuando, tras abandonar ese mundo de violencia, adicción y fanatismo, quiso encontrar trabajo y formar una familia como cualquier otro ciudadano estadounidense.

La historia de transformación externa, pero también interna de este hombre será relatada en el documental Erasing Hate , que podrá verse por NatGeo este domingo 8 de junio, a las 9:40 p. m.

Intrincado proceso

Tal y como lo narra el diario español La Vanguardia , el camino que debió recorrer Bryon Widner, para mostrar una nueva imagen no fue nada sencillo.

Él y su esposa Julie se habían mudado de Michigan a Tennessee, huyendo de las amenazas de la pandilla a la que pertenecía Bryan. Sin embargo, los tatuajes lo ponían en franca evidencia.

Desesperado, sin seguro médico y con dos hijos pequeños a quien mantener, este hombre pensó incluso en aplicarse ácidos sobre la cara.

La marca más visible era una flecha gigante que se extendía por debajo y encima de uno de sus ojos y significaba la disposición a morir por la raza blanca.

Véalo. Domingo 08. NatGeo. 09:40 P.M.

La esperanza llegó en el 2009 cuando Julie se puso en contacto con grupos y fundaciones que trabajaban con exlíderes racistas. Una de ellas, Southern Poverty Law Center, dirigida por un hombre afroamericano, aceptó ayudarlos y una mujer anónima donó los $35.000 que costó el tratamiento con láser en el Centro Médico Universitario Vanderbilt.

El documental Erasing Hate sigue a Bryon durante los 16 meses que duró el procedimiento y muestra lo que debió soportar para eliminar las marcas, casi como si se tratara de una penitencia.

“Usted va a sentir como que tiene la peor quemadura de sol del mundo y su cara se va a hinchar como la de un boxeador, pero se cura con el tiempo. Esto no va a ser divertido. Pero si usted está dispuesto a hacerlo, yo estoy dispuesto a ayudar”, le explicó el médico que asumió el caso, relata el sitio Infobae.com

Aparte de la recuperación física, los productores ofrecen una retrospectiva de su vida, desde que era un adolescente rebelde y tenía problemas con la ley hasta que escapó de la cultura skinhead.

Hoy, Widner dice ser un hombre nuevo. Aunque su familia continúa recibiendo amenazas de muerte y sufre de continuas migrañas, asegura que ahora sí puede mirarse al espejo.