Impacto social Sitio ha sido crucial para la Primavera Árabe, debates políticos del mundo, Justin Bieber, Psy y nuevas formas de aprender

Por: Fernando Chaves Espinach 8 febrero, 2015

En el principio, YouTube parecía predispuesto a convertirse en el testigo de su siglo. Tal como le correspondió a la televisión durante medio siglo XX, registraría los acontecimientos para que millones los presenciaran posteriormente. Sin embargo, tal como le sucedió a su predecesor, pronto se convirtió también en el protagonista de su tiempo.

Gracias a su masiva y creciente capacidad de almacenaje, así como las posibilidades tecnológicas que el sitio sigue desarrollando, YouTube pasó de ser una bodega de videos, como empezó en el 2005, a ser la pantalla de la era.

Fue ese mismo año cuando un video llegó, por primera vez, a tener un millón de visitas: un anuncio de Nike estelarizado por Ronaldinho. La publicidad, a la vanguardia de la comunicación, fue la primera en probar el músculo de YouTube.

2009. La YouTube Symphony Orchestra AP Photo/Stefan Cohen Photography.
2009. La YouTube Symphony Orchestra AP Photo/Stefan Cohen Photography.

Altavoz. Desde el 2007, cuando entraron los anuncios a los videos oficialmente, la industria publicitaria ha apostado por YouTube como uno de sus canales más eficaces. No en vano, los anuncios del Super Bowl suelen estrenarse primero en este sitio que durante la transmisión del partido.

Sin embargo, el altavoz también se prestó a voces fuera de la industria, y este ha sido el principal impacto de YouTube: todos podemos grabarnos, vernos y compartirnos con millones de usuarios.

Sin YouTube, no tendríamos a Justin Bieber, quien empezó a subir videos con covers de canciones que amaba en el 2007 y ahora es una de las máximas estrellas de la industria. Tampoco Psy, el astro del k-pop , tendría mucha fama si no fuera por la viralización de su Gangnam Style (2012).

En el 2007, otra faceta de YouTube penetró en el mundo “real”. En cooperación con CNN , YouTube transmitió el debate presidencial entre candidatos demócratas de Estados Unidos, con preguntas lanzadas por video por ciudadanos de todo el país .

En otros países, también se han emitido debates en el sitio, y ciertamente el registro de opiniones de políticos. Casi todos los medios ticos han presentado noticias claves a través de videos, y grabaciones de gazapos de diputados y funcionarios con frecuencia alteran la percepción pública de sus trayectorias (como en los casos de Fabio Molina y Justo Orozco).

En la campaña del 2014-2018, videos como aquel en el cual el candidato liberacionista Johnny Araya estimaba el precio de un casado en ¢1.000 fueron materia de amplio debate público.

Sin YouTube, la llamada Primavera Árabe quizás no hubiera tenido tan amplia difusión. Ante la prohibición de manifestaciones públicas en Egipto y Túnez, así como el bloqueo de los medios de comunicación, los videos hicieron públicas las revoluciones.

Hoy, en su doloroso reverso, el Estado Islámico propaga su celebración de la violencia en YouTube. Fue también un video publicado allí, Innocence of Muslims (2012), el que motivó atentados terroristas de extremistas islámicos en Libia y Yemen.

Ha sido la regulación de la violencia, precisamente, uno de los puntos débiles de YouTube. Videos de bullying y accidentes con gráficos detalles no son retirados tan rápidamente como los pornográficos, prohibidos en el sitio.

Otro género de videos que delata la relevancia social de YouTube es el de los coming out videos , donde adolescentes y jóvenes cuentan a familiares, amigos y desconocidos que no son heterosexuales.

Cuando el columnista Dan Savage subió el primer video de It Gets Better (“mejorará”), en el 2010, no esperaba que muchos replicasen su mensaje positivo sobre la homosexualidad. Dos meses más tarde, el presidente Barack Obama se sumaba a su iniciativa. Lo siguieron 50.000 historias más.

El aula más grande. Quizás uno de los aportes más grandes de YouTube ha sido facilitar el acceso a la educación. No solo hay tutoriales para posiciones de yoga, origami y cocina, sino charlas de conocimiento científico y “el aula más grande del mundo”: la Academia Khan .

Desde el 2006, Salman Khan lanzó videos con lecciones breves de matemáticas, física, economía, artes y muchas otras materias. Con breves y claros ejemplos, muestra, a través de YouTube, el potencial difusor de la red, con más de 30.000 videos en varios idiomas.

Al facilitar la construcción en grupo del conocimiento, YouTube ha favorecido iniciativas como el largometraje Life in a Day , generado con 4.500 horas de video de más de 80.000 usuarios en el 2011. En el 2008, ya se había organizado la primera YouTube Symphony Orchestra .

En YouTube, algunos grupos colaboran para ayudar en labores de rescate; otros, para aprender a bailar. En solo 10 años, se convirtió en el barrio más grande del mundo.