Netflix apuesta con sangre y sexo al relato épico e histórico

Por: Óscar Cruz 24 diciembre, 2014

La nueva serie de Netflix, con un presupuesto de $90 millones, solo se encuentra por debajo de Game of Thrones , en cuanto a series con mayor inversión.

La televisión atraviesa una gran revolución, probablemente la más significativa luego de la incursión por cable, en la que las audiencias consumen la televisión en demanda propia de manera telemática.

Marco Polo respalda lo que la televisión por demanda ha alcanzado en los últimos años: rivalizar con los esquemas tradicionales de transmisión.

La serie. El primer plano cuenta lo costoso y serio de este esfuerzo. La historia repasa a Marco Polo –Lorenzo Richelmy–, mercader europeo del siglo XIII en su travesía por la ruta de la seda, encontrando un asidero histórico de alto valor como lo fue el Imperio Mongol.

Es tal vez una de los grandes aciertos de la serie: Marco Polo explota un periodo de guerras y conflictos en Asia menor, rico en tramas y personajes con arcos narrativos impresionantes. La producción aborda el periodo en que Kublai Kan –Benedict Wong– persigue el sueño de su abuelo Gengis Kan en la conquista de la Dinastía Song, último bastión de entrada para el sur de China, introduciendo una vastedad de figuras de la cultura china que enriquecen el relato.

El joven actor Lorenzo Richelmy da vida a ‘Marco Polo’ en la nueva serie de Netflix. | NETFLIX PARA LN
El joven actor Lorenzo Richelmy da vida a ‘Marco Polo’ en la nueva serie de Netflix. | NETFLIX PARA LN

La historia es contada a través de Marco Polo, lo cual supone un pilar narrativo de la serie: Marco Polo, a pesar de ser el personaje principal no lleva el peso narrativo; funge como un testigo del episodio mongol en sus tensiones regionales. Esto acerca la narrativa del audiovisual a la figura histórica del explorador, convirtiéndolo en testigo de los hechos, justo como en su libro Il Milione ; aunque, claramente, existen licencias literarias que sostienen los arcos dramáticos.

Una visión artística. La serie goza de un tratamiento artístico sobresaliente, vestuario y escenarios muy bien acabados. Esta serie se grabó en Kazajistán e Italia lo que aporta a la serie un paisajismo notable.

La incorporación de peleas de artes marciales al mejor estilo del cine wuxia aporta un nivel superior a lo que una serie de televisión acostumbra mostrar. Aún así, estas escenas no son mayoría y su tratamiento se apoya en el uso de cámara lenta para dotarlas de elegancia.

La introducción de créditos es una animación bien labrada que denota el valor de la caligrafía y algunos íconos de la cultura china, afianzando una visión que se identifica a lo largo de la serie: un personaje europeo en un mundo considerado “bárbaro” con una gran dosis de sofisticación de la cultura china.

Todo ese contenido histórico resuena en la manufactura del arte.

Parte floja. La actuación es otra cosa. En la mayoría de producción estadounidense la occidentalización de las costumbres foráneas es norma. Así, muchas de las actuaciones anulan la tradición en beneficio de interacciones con matices posmodernos lo cual es una pena. En todo caso, ¿cómo se dirigía un mercader veneciano al Kan de kanes hace 800 años? Sin duda es un punto de la producción que podría ser más pulido, sobre todo con personajes sumamente exóticos como el monje Cien ojos –Tom Wu– o el sádico canciller Jia Sidao –Chi Han– que reflejan arquetipos muy sólidos del audiovisual moderno.

Muchísimas referencias de la historia mongol pueden representar para un lector ducho un gusto para cotejar datos históricos. Se suma la madurez de la serie, que desarrolla conflictos de la época aún vigentes, como la libertad de culto, una sociedad altamente patriarcal y la cosificación de la mujer. Acá la serie se muestra muy madura, con escenas de sexo y sangre crudas, claramente invocando los permisos de la era que narra.

Marco Polo no es Games of Thrones , ni tiene por qué serlo. Todos los productos de ficción en televisión compiten entre sí sin importar el costo. Esta es una propuesta épica basada en la historia humana, una propuesta con sus propios personajes y conflicto que puede o no ser de su gusto, pero que está realizada con un detalle. Ojalá pueda darle una oportunidad a esta serie y juzgarla con su propio criterio.