El personaje y sus amigos avanzan imparables, tanto que mañana se estrena un nuevo filme. Éxito y controversias rodean a la popular esponja

Por: Jessica Rojas Ch. 4 febrero, 2015

Ícono de la cultura pop, personaje favorito de niños y grandes y objeto de críticas; ese es Bob Esponja, quien con 15 años en la pantalla chica y un par de guiños al sétimo arte se convirtió en algo más que un dibujo animado.

Después de tener un éxito rotundo al haber conquistado la televisión, este 2015 una nueva entrega de las aventuras de los habitantes de Fondo de Bikini llega a las salas de cine con Bob Esponja: Un héroe fuera del agua que se estrena este 5 de febrero.

Sin embargo, ¿por qué tanta algarabía por las aventuras de esta esponja de mar y sus amigos? La respuesta tiene varias aristas; por supuesto, la controversia y la sencillez en la trama son dos buenas razones.

Idea millonaria. El biólogo marino Stephen Hillenburg, fiel admirador del explorador e investigador Jacques Cousteau, tenía otra pasión, además de estudiar la vida debajo del mar, ser dibujante y animador.

El profesor se especializó e hizo a un lado su vida académica para dedicarse de lleno a su vena artística. Hillenburg escribió un cómic inspirado en las aventuras de varios personajes marinos (combinó sus pasiones) y, por recomendación de un amigo, lo presentó a al canal Nickelodeon.

La idea fue bien acogida y el resultado es conocido: un exitazo. El biólogo se convirtió en productor ejecutivo de la que sería una de las series de televisión más importantes: Bob Esponja Pantalones Cuadrados.

El primer capítulo titulado Se busca ayuda se estrenó el 1.° de mayo de 1999, una fecha muy particular para celebrar el lanzamiento debido a que la trama del episodio gira en torno a la decisión de Bob de ser parte de la fuerza laboral de su comunidad. Allí comenzó una relación de amor y odio entre los fanáticos y detractores de Bob, Patricio, Calamardo, Arenita, Gary, Plankton y Don Cangrejo.

Sencillez y bufonadas. Bob Esponja no tiene nada de complicado a la vista de los niños, pero en el gusto de los jóvenes y adultos ha conseguido marcar un antes y un después en la pantalla chica.

Ideada bajo la técnica del slapstick (género de la comedia basado en las bromas y golpes), este dibujo animado les encanta a los niños por las bromas que se generan cuando la esponja trata de arreglar los desastres que provoca. Por otra parte, a los más grandes los convence la trama basada en el juego entre la inteligencia y los sentimientos.

Bob tiene una vida de adulto –vive solo y trabaja–, pero tiene comportamientos infantiles como el exceso de confianza y la ingenuidad. Esta combinación atrae al público más grande, aunque genera cierta controversia, ya que, aseguran los críticos de la producción, puede enviarles el mensaje a los pequeños de que se pueden ser adulto sin responsabilidad.

Para el crítico de televisión Óscar Cruz, el éxito de Bob Esponja reside en que la serie es un gran ejemplo del estilo de comedia que se lanza al límite de lo absurdo. “La audiencia acepta que la fantasía es hiperbolizada. Bob Esponja abrió la puerta para que nuevas series se enfocaran en este concepto”, explicó.

Por otra parte, otros detractores han señalado que ver Bob Esponja crea problemas cognitivos. La Universidad de Virginia hizo un estudio en el 2011 donde demostró que varios pequeños que fueron expuestos al programa mostraron déficit atencional, a diferencia de otros grupos a los cuales se les ofreció hacer otras actividades como pintar dibujos.

En Ucrania, a Bob se le ha dicho homosexual . La Comisión Nacional para los Asuntos de la Defensa Moral declaró que el personaje tenía costumbres y ademanes de una persona gay.

Ante estas críticas, el creador de la serie asegura que nunca fue pensada con esas ideas. El biólogo afirmó que los personajes son asexuales y que, si se ven a través de los ojos de un niño, no hay nada malo en ellos.

Un encontronazo muy famoso fue cuando el Dr. James Dobson, de Enfoque a la Familia, criticó a Bob por su supuesta inclinación sexual. Dobson ofreció un duro mensaje contra el personaje cuando este formó parte de un video que promovía –junto a otros dibujos animados y personajes infantiles– la tolerancia.

Otro de los “cuentos de terror” que circula en internet acerca de Bob Esponja es que la inspiración para crear a sus compañeros de reparto se basa en los siete pecados capitales: lujuria (Bob), pereza (Patricio), gula (Gary), ira (Calamardo) envidia (Plankton), avaricia (Don Cangrejo) y soberbia (Arenita). No hay ninguna verdad en esto, tan solo algunas pequeñas similitudes en algunos personajes.

La psicóloga María Esther Flores defiende la producción y asegura que para los padres y los niños, la fábula deja un buen mensaje. “Psicológicamente, toca temas de hermandad fraternal y socialización en una comunidad; esas son cosas que los niños necesitan”, explicó.

Mina de oro. Bob se ha sacudido de las críticas y los malos deseos para convertirse hoy por hoy en uno de los productos más prolíferos de la televisión.

La revista Time lo nombró en el 2007 como uno de los programas más grandes de la historia y ha conquistado siete premios Kids Choice Awards y un Emmy como mejor programa animado.

Además, la imagen de la cara sonriente de la esponja es la protagonista en un sinnúmero de artículos para niños, para el hogar y la oficina; sin contar la cantidad de juegos de mesa y videojuegos que ha inspirado.

Ya sea que se le ame o se le odie, la esponja amarilla parece no tener tope. Tras 10 temporadas, 189 episodios y tres películas, el divertido personaje no para de generar éxito y ganancias.

Bob Esponja es un fenómeno y una mina de oro que sigue generando controversia.