Blame! es una película de animé, en la que la humanidad es presa de su propia creación: la tecnología, fuera de control, podría significar el fin de nuestra especie.

Por: Danny Brenes 14 mayo
‘Blame!’: Un futuro oscuro entre máquinas
‘Blame!’: Un futuro oscuro entre máquinas

El futuro asusta, porque es imposible de predecir con exactitud: nadie sabe lo que pasará en un año, en dos, en 100.

Quizás por eso es tan común encontrar sagas futuristas que pintan un futuro complejo y poco alentador para la humanidad, que enfrenta su posible destrucción.

Blame! , es un filme animé dirigido por Hiroyuki Seshita, y que Netflix estrenará el próximo 20 de mayo a nivel mundial, en el que se construye sobre otro escenario de cataclismo humano en un futuro imprevisible.

En él, la tecnología se ha apoderado del planeta y la civilización se basa por completo en las interacciones a través de Internet.

Una infección del pasado propicia que los sistemas automatizados se salgan de control, lo que resulta en una ciudad que se replica a sí misma en todas direcciones.

‘Blame!’: Un futuro oscuro entre máquinas
‘Blame!’: Un futuro oscuro entre máquinas

En medio de ese caos, la humanidad ha perdido el control sobre la propia ciudad, y las personas se convierten en presas de los propios sistemas de seguridad de esta –que, por supuesto, son automáticos–, llamados SafeGuard.

En una pequeña esquina de la creciente y apocalíptica ciudad, un pequeño grupo de “electropescadores” intenta sobrevivir, ocultándose de cada uno de los SafeGuard.

Una niña llamada Zuru se aventura a abandonar el refugio en busca de comida para ella y los suyos, pero sin proponérselo, llama la atención de SafeGuard y pone en riesgo la vida de todos los electropescadores.

La masacre es inevitable. De toda la villa, solo sobrevive la propia Zuru, cuya única posibilidad de seguir viviendo depende de un engimático personaje: Killy the Wanderer, quien deambula por las calles en busca de la Terminal, donde se encuentra la única forma de retomar control de los sistema de la ciudad, y salvar a la humanidad de caer en las garras de SafeGuard.

El animé acaba de estrenarse en los cines de Japón –donde se exhibe previo al estreno mundial en Netflix– y ya la crítica se ha desecho en aplausos. Sus aspectos técnicos de animación son, además, de la compleja trama, un punto alto y no es para menos: desde la publicación del manga –historieta japonesa– original en que se basa la película, entre 1997 y 2003, la masa de fanáticos aseguró que era imposible de llevar al cine.

Hoy, Blame! , la película, es una realidad que está a punto de llegar a todo el planeta.

Véalo. Sábado 20 de mayo. Netflix

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