19 julio, 2014
Imagen sin titulo - GN
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El presidente de los EE.UU., Barack Obama, protagonizó un divertido, y hasta un poco incómodo momento cuando llegó de sorpresa al restaurante Franklin Barbecue, en Texas.

Resulta que el mandatario entró al lugar para comprarle comida a todo su equipo de trabajo, esto ante la mirada atónita de quienes se encontraban degustando su almuerzo en el restaurante.

Al momento de desembolsar más de 300 dólares para cancelar la cuenta, el cajero golpeó el mostrador y dijo: “igualdad de derechos para los gais”.

Fue allí cuando Obama, quien defiende la igualdad, le preguntó que si era homosexual, a lo que él le contestó que solo cuando tenía relaciones sexuales.

Esa inesperada respuesta hizo estallar en risas el lugar, al mismo que tiempo que Obama chocaba su puño con el empleado, en señal de complicidad.