Extravagancia. La soprano reveló que se prepara para cantar durante su viaje de 10 días como turista de lujo a la Estación Espacial Internacional

 11 marzo, 2015

EFE Londres. La artista soprano y actriz británica Sarah Brightman reveló ayer que está preparando un dueto para cantar desde la Estación Espacial Internacional (EEI) junto con un intérprete en la Tierra.

La soprano británica ya llevó clases intensivas de ruso para comunicarse con los astronautas en su viaje de ensueño. EFE
La soprano británica ya llevó clases intensivas de ruso para comunicarse con los astronautas en su viaje de ensueño. EFE

Brightman, de 55 años, planea salir al espacio el 1.° de setiembre, para permanecer diez días en órbita , un proyecto que le continúa pareciendo “una locura”, según comentó en una rueda de prensa, efectuada en Londres.

Brightman, quien no adelantó el nombre de la persona con quien planea ejecutar el dueto, aseguró que está “trabajando en la música” de esa actuación.

La intérprete, que participó en el musical El fantasma de la ópera a finales de los años 80 en Londres y en Nueva York, ha comenzado su entrenamiento en el Centro de Entrenamiento de Cosmonautas (CEC) ruso para poder formar parte de ese vuelo turístico fuera de la Tierra.

“No puedo explicar completamente por qué esto es algo que deseo con fuerza”, admitió la soprano, quien rememoró ante los periodistas las emociones que sintió cuando el astronauta estadounidense Neil Armstrong puso un pie en la Luna, en 1969.

“Aquello cambió mi percepción sobre la vida. Mi mente se abrió de pronto”, sostuvo Brightman, que tenía nueve años cuando se lanzó la misión del Apolo 11 y se dio ese pequeño paso para el hombre y uno gigante para la humanidad, como dijo en esa época el astronauta.

En caso de superar el periodo de instrucción, la británica se convertiría en la octava turista espacial y la primera desde que en setiembre del 2009, voló a la Estación Espacial Internacional el canadiense Guy Laliberté, fundador del circo más famoso del mundo, Cirque du Soleil.

Eso sí, ese tiquete no le salió por cortesía. Él tuvo que desembolsar $35 millones (que vale estos placeres extraterrestres) para darse el gusto de ver la circunferencia del planeta que habita.

En enero, Brightman aplazó el inicio de los entrenamientos por motivos familiares.

Estos entrenamientos consisten en duras pruebas de resistencia, de entre 14 y 16 horas diarias. Además, la artista también lleva lecciones intensivas de ruso.

En los últimos meses, la agencia espacial rusa Roscosmos, expertos y antiguos cosmonautas rusos han puesto en duda que Brightman tenga auténticos deseos de volar a la EEI y han sugerido que se trata de una campaña mediática para vender discos.

A principios de año, fuentes del sector aeroespacial ruso indicaron que “puede haber cambios en las tripulaciones principal y suplente de la nave Soyuz” y agregó que Brightman podría ser sustituida por el empresario japonés Satoshi Takamatsu como turista espacial.

El primero. En el 2001, Dennis Tito se convirtió en el primer civil que llega a la Estación Espacial Internacional a bordo de una cápsula Soyuz, luego de una serie de intentos fallidos producto de los problemas políticos que llevaron a la desintegración de la antigua URSS. A lo anterior se sumó que la NASA presentó una fuerte oposición para que el viaje no se materializara.

Finalmente, el viaje de Tito fue posible gracias al apoyo de Edwin Aldrin y la amenaza de Rusia de abandonar el proyecto de la Estación Espacial Internacional.