John F. Kennedy figuró como protagonista del primer documental del estadounidense, Primary

 30 julio, 2014

Los Ángeles

El director de documentales estadounidense, Robert L. Drew, falleció hoy, miércoles, a los 90 años en su casa de Connecticut, Estados Unidos.

En la década de 1960, Drew desarrolló un estilo con sus colaboradores de grabar imágenes, sin guión, solo con una cámara y un micrófono, lo cual daba más flexibilidad de movimiento y permitía captar la realidad sin narrador principal.

De hecho, el estadounidense es conocido por ser uno de los padres del estilo "cinéma vérité" o "cine de realidad" con el que hizo más de 100 películas, en su trayectoria.

El protagonista del primer documental de Drew, Primary, fue el entonces senador John F. Kennedy, a quien siguió ese año durante su campaña en Wisconsin (norte de Estados Unidos) para convertirse en presidente de Estados Unidos.

— Ron Simon (@RonSimonPaley) julio 30, 2014

En 1963, rodó Crisis: Behind a Presidential Commitment (Crisis: tras un compromiso presidencial), sobre la decisión de Kennedy -ya mandatario- de apoyar los derechos de los estadounidenses negros y obligar a la Universidad de Alabama (sur de Estados Unidos) a aceptar a dos estudiantes.

En 1969, Drew ganó el Emmy a Mejor Documental por Man Who Dances (Un hombre que baila), sobre el estrés que sufría el entonces primer bailarín de la Ópera de Nueva York, el estadounidense Edward Villella.

Antes realizó Yanki No (1960), basado en el aumento del sentimiento antiestadounidense en Latinoamérica; The Chair (La silla, 1962), sobre un abogado que evitó que un hombre fuera ejecutado en la silla eléctrica y Jane (1962), sobre los inicios de la actriz estadounidense, Jane Fonda, en Broadway.

Oriundo de Ohio (norte de Estados Unidos), Drew enviudó hace dos años de Anne Gilbert Drew, con quien trabajó gran parte de su carrera y tuvo tres hijos. En primeras nupcias estuvo casado con Ruth Faris Drew.

Antes de convertirse en director de documentales, se alistó en la fuerza aérea de Estados Unidos, quien lo destacó en Nápoles, durante el final de la Segunda Guerra Mundial.

Durante tres meses se escondió en las montañas para que las tropas alemanas no lo descubrieran, después de que su avión fuera abatido.