5 mayo, 2014

Asediados. Los príncipes Guillermo y Enrique causaron revuelo el fin de semana, con su visita a Tennessee, Estados Unidos, a donde acudieron para asistir a la boda de un amigo que es propietario de un club nocturno de Londres.

Durante su estadía en este estado sureño, visitaron algunos sitios turísticos. El jueves en la noche fueron vistos en el restaurante Rendezvous, de Charles Vergo, en el centro de la ciudad, según informaron los medios de comunicación y la agencia de noticias AP.

El viernes acudieron en una vista privada a Graceland, la que fuera la mansión en la que el Rey del Rock, Elvis Presley, vivió la mayor parte de su vida.

El sábado, asistieron a la boda de su amigo, evento en el que no se dejaron ver por la prensa.

Ante la presencia de los británicos, decenas de admiradores, paparazzi y periodistas aguardaron durante horas afuera del Club de Polo y Caza de Memphis para tener la ocasión de verlos.

Sin embargo, lo que más se vio fue a policías y vehículos deportivos que ingresaban al lugar.

Entre los admiradores que asistieron al sitio para ver a los miembros de la realeza estuvieron Danny Harp, un muchacho de 15 años, quien viajó 322 kilómetros en auto, desde Nashville, acompañado por su madre y un amigo. Según dijo, para él fue suficiente el solo hecho de estar cerca de un futuro rey.

“Pensé que prefería estar ahí y no ver nada, que quedarme en la casa y sentir que me había perdido de algo ”, comentó el joven.