Por: Fernando Chaves Espinach 23 octubre, 2013

En pleno aguacero, sin aviso, y ante unos cientos de fans fieles que entraron de primero al Estadio Nacional, Sight of Emptiness abrió las puertas del concierto para un público ansioso.

Los seguidores ticos celebraron la presencia de la banda nacional como teloneros de dos leyendas. Foto: Rafael Murillo
Los seguidores ticos celebraron la presencia de la banda nacional como teloneros de dos leyendas. Foto: Rafael Murillo

Los ticos arrancaron con toda fuerza con Transition . A continuación, la banda interpretó la reciente Instincts , elevando aún más la emoción del público. Aún había unos pocos cientos de fans en la gramilla y en la gradería, pero respondieron vivamente al llamado de los nacionales. Constantemente, los metaleros recordaron al público el orgullo de abrir el show para dos leyendas del género, y la audiencia reaccionó acorde.

Como dijo Chacón, quienes estaban allí y aguantaron la lluvia fue por pasión; así, entregó Passion cerca de su gente. Los que no estaban empapados por el aguacero, se mojaron pronto de sudor; al menos, los que estaban más cercanos a la tarima, pues respondieron con gran energía al ímpetu de Eduardo Chacón.

El sonido no estuvo ajustado al máximo en esta parte del concierto, pero, sin duda, Sight of Emptiness dio una interpretación repleta de fortaleza y gran velocidad.

Ya sin lluvia, el estadio se iba llenado poco a poco. Con las contundentes canciones Deception y Essence avivaron a un público enardecido, ansioso de liberar energía acumulada desde la misma compra de la entrada. La clausura fue el punto más alto, con una interpretación de Burning Silence que derrochó brío y dejó a todos antojados de más rock .