La cinta animada china llegó a la cartelera nacional, con una historia que promete rebasar fronteras y encender el espíritu aventurero.

Por: Gloriana Corrales 3 marzo
Bodi es un mastín que deberá decidir entre complacer el deseo de su padre de continuar con la estirpe de guardianes de ovejas o seguir su pasión de tocar la guitarra en una banda citadina. Cortesía de Mundo Cine.
Bodi es un mastín que deberá decidir entre complacer el deseo de su padre de continuar con la estirpe de guardianes de ovejas o seguir su pasión de tocar la guitarra en una banda citadina. Cortesía de Mundo Cine.

Ninguna ambición ni ningún sueño son errados. Es solo que no todos tienen el coraje para ir tras ellos.

Rock Dog , la película animada que llegó este jueves a los cines costarricenses, es una fuente de inspiración para aquellos dispuestos a nadar contracorriente para alcanzar su propio camino.

La historia es una adaptación de la novela gráfica china Tibetan Rock Dog , de Zheng Jun, en la que un mastín tibetano criado para convertirse en el próximo guardián de Montaña Nevada se desvive por convertirse en músico.

Su anhelo, sin embargo, es rechazado por su padre, quien forma parte de una estirpe de guardianes.

Un día, una radio cae del cielo y va a parar las manos del mastín Bodi. “Nunca te rindas, aun cuando tu papá diga que te rindas”, dice la voz de un locutor.

Así, el joven perro opta por abandonar su hogar para perseguir su sueño, pero su decisión desencadenará una serie de eventos imprevistos.

Una disyuntiva real. La trama de la cinta parte de la historia de vida de Zheng Jun, quien creó la novela gráfica como un homenaje a su hija.

Durante varios años, el músico chino también soñó con llevar la historia a la pantalla grande y en medio de la travesía dio con Ash Brannon, quien codirigió Toy Story 2 junto a John Lasseter.

Con la bendición de la distribuidora china Huayi Brothers, Zheng y Brannon concentraron sus ilusiones en el proyecto, que terminó por dar vida a la primera película animada china que se proyectará tanto en cines orientales, como occidentales.

“Es fácil ser escéptico de los equipos independientes que tratan de entrar en el juego de animación comercial. Cuando incluso los trabajos de Pixar han sido irregulares en tiempos recientes, ¿cuánto podemos esperar de una película animada que no fue producida por ese estudio o por Disney o alguno de los grandes”, se pregunta Tom Russo, del Boston Globe .

Lo cierto es que dejarse llevar por las apariencias sería un error terrible, y, ¿qué mejor ejemplo que el que nos ocupa?

“El estreno indie Rock Dog fue una tremenda sorpresa”, asegura Russo.

Etiquetado como: