Richard Starkey se inmortalizó como Ringo Starr y como baterista de Los Beatles. Como se dice en Costa Rica: “ya está grande”; sin embargo, no hay planes de jubilación todavía

Por: Arnoldo Rivera J. 7 julio, 2015
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“Primero que todo, soy un baterista. Mi alma es la de un baterista. No hice lo que hice por hacerme rico o famoso; lo hice porque ser baterista es lo que amo ser en mi vida” , dice Richard Starkey, quien hoy martes 7 de julio cumple 75 años.

Sin embargo, no son las palabras de un septuagenario cualquiera; se trata, nada menos que de la reflexión de Ringo Starr –su nombre de batalla–, el hombre encargado de la batería de Los Beatles, el grupo más influyente en la historia de la música.

Ringo llega a esta edad con el peso del pasado glorioso como uno de Los Cuatro Grandes, quienes desataron una locura llamada Beatlemanía, cuyos ecos llegan, altos y claros, medio siglo más tarde

Llega a esta nueva vuelta al Sol, con un presente que le reconoce el nombre propio que posee en el rock and roll : el 18 de abril de este año ingresó al Salón de la Fama (el último de sus compañeros en ser admitido).

De este modo, se reparó una injusticia –no existía razón para que se le mantuviera al margen– y se concluyó un largo proceso de evaluación de su legado como “batero”.

Phil Collins, exbaterista de Genesis (junto a Yes, los dos gupos más influyentes del rock progresivo), asegura que el talento de Starr fue “infravalorado” durante muchos años.

En el 2011, los lectores de la revista Rolling Stone lo declararon el quinto mejor baterista de la historia de la música.

Cuando, Ringo se incorporó a Los Beatles, en 1962, era un baterista reconocido en la “movida” de Liverpool.

“Tocar sin Ringo, es como manejar un auto con solo tres llantas”, sentenciaría George Harrison. Punto.

Es tu cumpleaños. Las palabras del primer párrafo tampoco son el ejercicio de nostalgia de un jubilado: en octubre, saldrá de gira por los Estados Unidos con su All-Starr Band.

Esta tiene casi 25 años de formada y su alineación cambia frecuentemente, ya que Ringo siempre recibe una pequeña ayuda de sus amigos.

Apuntemos, además, que en los últimos cinco años, el antiguo baterista de The Fab Four lanzó al mercado cinco nuevos álbumes; el más reciente, en marzo: Postcards From Paradise, con 11 canciones originales. Ringo canta y toca la batería, los teclados y la guitarra.

El tema que le da nombre a la producción es un homenaje a sus años como Beatle.

Ringo Starr celebrará su cumpleaños junto a su esposa, Barbara Bach, lo mejor que le sucedió en sus años como actor, campo en el cual incursionó tras la ruptura del cuarteto de Liverpool.

Lo hará en Hollywood, frente al edificio de Capitol Records, un sitio emblemático del grupo.

El director David Lynch, el cantante de los Eagles Joe Walsh y miembros de su grupo –como Gary Wright y Richard Marx– serán parte de la celebración.

Ringo no tocará y no se ha anunciado una aparición de Paul McCartney. de 73 años, el otro Beatle sobreviviente.

De los otros dos integrantes, John Lennon murió asesinado en 1980 y Harrison falleció de cáncer en el 2001.

Ayuda de sus amigos. El festejo le cae de perlas, ya que el jueves 9 saldrá a la venta en Estados Unidos una biografía suya con el nombre Ringo: With a Little Help (aún sin nombre en español), cuyo autor es Michael Seth Starr (mismo apellido, pero sin parentesco).

De los avances del libro, se desprende una conclusión, que debe ser compartida, casi por unanimidad, por los habitantes de Pepperland (el imaginario lugar donde moran los seguidores del cuarteto): Ringo es un tipazo.

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El autor recuerda que, en la histórica presentación en The Ed Sullivan Show, el 7 de febrero de 1964, el baterista fue quien más aplausos captó.

También era quien más cartas recibía en aquellos años locos de la Beatlemanía.

Michael Seth Starr escribe que Ringo siempre fue el pacificador de la banda, siempre se mantuvo muy ligado a los otros tres.

La casa de Ringo era la sede para las reconciliaciones. “Todos teníamos personalidad. Éramos cuatro hermanos. Nos queríamos profundamente, pero, a veces estás de mal humor y ocurren cosas y estas te sobrepasan”, expresó Starr el año pasado, para su cumpleaños 74.

“Tocaba en una banda con tres hermanos. Claro que los extraño”, agregó entonces.

Fue el único que voló a Nueva York para confortar a Yoko Ono, tras el asesinato de Lennon. Estuvo junto a su primera esposa Maureen Starkey cuando ella falleció de leucemia, en 1994.

A los 75 años, el hombre piensa seguir aporreando “los tarros” por un buen rato: a la edad de las sopitas, sigue con los palillos.

Llega con la sonrisa intacta, con la credencial de leyenda y con su categoría de artista fuera de discusión. Hay buenas razones para celebrar.

Curiosidades

  • Es el de más edad del cuarteto de Liverpool (tres meses mayor que Lennon; sin embargo, es “el menor”, ya que fue el último en integrarse a la banda, en 1962).
  • Ringo fue el primero en marcharse del grupo, en 1969. Se refugió en el yate de Peter Sellers. Sin embargo, sus compañeros lo convencieron de regresar.
  • Creció en Dingle, uno de los barrios más conflictivos de Liverpool. Su padre, Richard Starkey, abandonó a la familia cuando Ringo tenía tres años.
  • Es considerado el baterista con mayor fortuna en el mundo. Se estima tiene unos $300 millones, de acuerdo con estimaciones recientes.
  • En la década de los años 70 y parte de los 80, vivió una etapa muy pegada al licor. Junto a su esposa, Bárbara, fue a desintoxicación en 1988.
  • Cuando Los Beatles lo reclutaron como baterista, él ya tenía una buena reputación como músico. Le terminó de dar al cuarteto su sonido.
  • Cuando dejó de enfiestarse, pudo regresar a la música de una manera fructífera y creativa. Algunas de sus creaciones remiten al sonido beatle .