Por: Alessandro Solís Lerici 13 abril, 2014
¡Cómo creció! Anoche, la agrupación Bomba Estéreo (Colombia) superó muchísimo la respuesta que el grupo obtuvo en el 2012 durante el Festival Imperial. Pablo Montiel.
¡Cómo creció! Anoche, la agrupación Bomba Estéreo (Colombia) superó muchísimo la respuesta que el grupo obtuvo en el 2012 durante el Festival Imperial. Pablo Montiel.

El Sol se escondió cuando el Instituto Mexicano del Sonido incitaba al baile a miles de presentes en el Parque Metropolitano La Sabana. La mesa estaba servida para Bomba Estéreo; era el momento perfecto para tanto sabor.

En el marco del concierto de cierre del Festival Internacional de las Artes 2014, la agrupación colombiana tuvo una de las responsabilidades más importantes de la jornada: llevar al zapateo de la audiencia al máximo nivel.

Mezclando toda la potencia de la cumbia colombiana con ritmos electrónicos y sonidos africanos, Bomba Estéreo se monta sobre una base que de lejos podría parecer de un grupo de rock para transmitir una energía igualable e inmediata como pocas.

La banda ya se había presentado en el país, en el Festival Imperial del 2012, pero la fiesta gratuita en La Sabana le sentó todavía mejor a su electrocumbia, además de que el cuarteto actualmente se encuentra en el pico de su carrera.

A las 6:51 p. m., las pantallas del entarimado leían la leyenda “ It's Colombia, not Columbia ”, en referencia al error que cometen muchos extranjeros al pronunciar el nombre del país natal del grupo.

La imagen se complementó con una introducción que se elevó cada vez más ruidosa desde los sintentizadores y la batería, en un movimiento en el que la guitarra eléctrica fue haciendo tímidos sonidos, hasta que la cantante Li Saumet apareció en la tarima, anunciando el comienzo de una fiesta infalible.

Tras esa invitadora introducción, Bomba Estéreo interpretó el tema Siéntelo , y el costado trasero del Estadio Nacional pasó de ser una plaza a una gigantesca pista de baile, superando con creces la respuesta que el grupo obtuvo durante aquel corto show del 2012.

No hubo palabra que suscitara Saumet que no recibiera una calurosa respuesta del público; aunque tampoco necesitaba hablar ni cantar mucho: la forma en la que su cuerpo flotaba con la música fue un espectáculo por sí mismo.

Con un penacho azul sobre su cabeza, la cantante no soltó el micrófono en ningún momento, repasando temas como Bailar conmigo , Cosita rica , Pájaros y Qué bonito , su nuevo sencillo, cuyo sonido remonta a la música africana.

Los éxitos Fuego y El alma y el cuerpo fueron las últimas canciones de los colombianos, cuya convocatoria y calidad fueron una de las grandes sorpresas del día.