Polémico filme brasileño se ha ganado el favor de la crítica alrededor del mundo y se estrenará en el Cine Magaly y otras salas

Por: Carlos Soto Campos 19 marzo
Sonia Braga encarna a Clara, una crítica de música retirada que vive frente al mar en Recife, Brasil.pie.cORTESÍA DE PACÍFICA GREY
Sonia Braga encarna a Clara, una crítica de música retirada que vive frente al mar en Recife, Brasil.pie.cORTESÍA DE PACÍFICA GREY

Clara, una periodista retirada, se entera de que todos sus vecinos están vendiendo sus apartamentos. El edificio Aquarius será demolido para dar espacio a un nuevo complejo inmobiliario.

El 20 de abril, la distribuidora Pacífica Frey traerá otro provocador filme al país y escogió como su primer estreno del año la película brasileña Aquarius.

Allí se describe la lucha entre una persona particular y los intereses privados, además de la corrupción y el clima político en Brasil.

“Clara es un personaje fuerte con una situación complicada. Creo que cualquier persona que vea la película se puede enamorar del personaje y también de la actriz. A nosotros nos enamoró y por eso la escogimos”, detalló Marcelo Quesada, uno de los fundadores de Pacífica Grey.

La productora confirmó que la cinta llegará al Cine Magaly, en barrio La California, y a otras salas locales.

Sonia Braga (Clara), es muy respetada en el medio brasileño e internacional. Aquarius fue su regreso al cine en portugués, tras aparecer en series como Sex and the City o Luke Cage .

El filme ha ganado el título de mejor película en los festivales de Sydney y Mar del Plata y ha sido alabada por la crítica.

Aquarius fue la única cinta latinoamericana en ser parte de la selección oficial de Cannes. Allá, el elenco del filme y el director Kleber Mendonça Filho se manifestaron en contra del gobierno de Michel Temer, lo que les deparó censura.

La película fue retirada por el Ministerio de Cultura de las posibles contendientes del Óscar y la censura estableció que el filme era para mayores de 18 años, una movida poco común dentro del medio brasileño.

Estas reacciones y el contenido de la cinta hicieron que el filme tomara importancia como un producto cultural de la oposición.