Tras un exitoso disco en el que versionó clásicos del inmortal Agustín Lara, la cantante mexicana regresa a las dulces mieles de la composición en este nuevo álbum, titulado Hasta la raíz

Por: Katherine Chaves R. 30 junio, 2015

Natalia Lafourcade quedó más que satisfecha con su disco Mujer divina (2012), en el cual versionó los clásicos del inmortal bolerista Agustín Lara. Y cómo no si recibió hasta dos Grammy Latino, entre otros premios.

Sin embargo, la cantante mexicana tenía un deseo que no pudo cumplir en la elaboración de ese proyecto. En esta producción no pudo componer a pesar de que sus manos se quemaban por tomar un lápiz para escribir.

Mientras promocionaba ese álbum, Natalia pasó por una ruptura amorosa que la llevó irremediablemente a poner sobre un papel el dolor que sentía. Era su forma de liberarse, su terapia.

Aquellos apuntes se convirtieron en las 12 canciones que conforman el sexto álbum de estudio de la artista, titulado Hasta la raíz , un disco en el que desamor late fuerte.

La mexicana, de 31 años, conversó con Viva sobre el proceso de creación de este álbum, el más introspectivo y experimental en su carrera musical.

Este disco fue su terapia para superar una ruptura amorosa...

Me di la oportunidad de desnudar el alma y no mostrar tenerles miedo a las canciones y letras como venían. Realmente es un disco muy mío, es muy personal. Es el primer disco en el que me permito no usar una máscara, que, no es que esté mal, este es simplemente mi momento. Son canciones muy personales, son experiencias propias, tenía ganas de volver al escenario con música que me permitiera conectar con el público y la gente.

”Este disco me agarró en un momento en que necesitaba también ser curada de amor. Estas canciones son eso, ese proceso y ese viaje que, de alguna manera, comparto. Fue un disco que me acompañó en momentos muy especiales. En todo este camino, se convirtió en un diálogo, en aquel elemento en el que constantemente acudía a liberar mis emociones.

”Es diferente porque hay canciones en las que hablo de que algo duele y hay canciones en las que el motivo es otro, pero está apegado a mi momento”.

pioe Natalia Lafourcade, de 31 años, Sony Music para La Nación
pioe Natalia Lafourcade, de 31 años, Sony Music para La Nación

Cuando habla de no usar una máscara, ¿a qué se refiere?

Siento que simplemente se dio de una manera natural. Venía cantando la música de Agustín Lara, giré por muchas partes con ese trabajo. En medio de todo, tenía muchos deseos de componer lo propio y ver qué se sentía ir a cantar mis temas a los mismos lugares adonde fui con los de Agustín Lara.

”Ese fue mi ejercicio. Iba componiendo acerca de lo que vivía y sentía. Hasta la raíz encierra una época de mi vida. Cuando empecé a escuchar las canciones desde afuera y cuando las escuché terminadas, me di cuenta de que era un disco muy personal y que venía transparente.

”No trate de ponerle mucha mente ni justificar nada, ni encontrar la razón de nada. Trabajé por y para las canciones”.

De la experiencia que le dejó el inmenso y bien logrado disco en homenaje a Agustín Lara ( Mujer divina , 2012), ¿qué aplicó en Hasta la raíz ?

Apliqué de todo un poco en el estudio; todo lo que aprendí cuando estuve trabajándolo. Más allá de pensar en que voy a hacer un disco, pensaba en que quería componer canciones. Toda la importancia eran las canciones y eso eventualmente trascendió a arreglos musicales, a vestirla.

En Mujer divina estaba ligado a una exploración femenina, ¿siente que se extendió a este?

Sí. La exploración sigue y va a seguir; es algo que tenemos todas, es algo que nos ayuda a buscar nuestra fuerza interna femenina. Con Hasta la raíz se abre otro ciclo, otra puerta, otro mundo, que está empapado por Agustín Lara.

Usted ha compuesto desde siempre, pero dice que sentía una gran –y extraña– necesidad de escribir. ¿Por qué? ¿Se debió a que su último disco inédito lo lanzó hace seis años ( Hu hu hu , 2009)?

Todo surge de las ganas y de lo tanto que me gusta el escenario. Hacer canciones, componer, poner algo que siento y la posibilidad de poderlo compartir con los demás, es algo que me llena. Eso me hacía querer componer. En algún momento quería liberar un disco y volver al escenario con mi propia música. Lo que quiero es dejarles algo a mi gente y a mi país; dejarles canciones que marquen momentos, épocas, generaciones y personas.

Es usted muy exigente con su trabajo. ¿Quedó satisfecha con las composiciones que hizo en medio del desamor?

"Por eso, amo la música; es una medicina para el alma: cantar, tocar y escuchar música es una terapia increíble. Para mí, es perfecto", Natalia Lafourcade

Para mí es muy complicado quedar completamente satisfecha. Quería hacer un disco que de principio a fin me gustara mucho. Ese era mi reto y exigencia, porque soy muy criticona conmigo. Siempre estaba una parte de mí diciendo si lo que estaba era o no honesto.

”Al final logré tener un disco que me gusta completamente, que lo quiero, que le tengo amor. En discos pasados sí me ha tocado dejar canciones que no me gustaban del todo y que hasta llegaban a ser los sencillos. Para que eso no sucediera con este, decidí trabajar muy duro; quería tener un disco que estuviera dispuesta a presumirlo, a hablar de él y a compartirlo con los demás”.

Entonces ese mal momento le dejó su mejor disco; ¿no le parece curioso?

Sí. Es la magia de la música, es lo que la música ocasiona. Por eso, amo la música; es una medicina para el alma: cantar, tocar y escuchar música es una terapia increíble. Para mí, es perfecto.

Como primer sencillo presentó Nunca es suficiente , en el cual habla del amor incondicional de una persona hacia otra que la ha lastimado en repetidas ocasiones. ¿Cómo fue la composición?

Fue bastante curiosa. A Daniela Azpiazu (vocalista del grupo mexicano María Daniela) le pidieron componer una canción para Paulina Rubio. Nos reunimos un día, nos tomamos un par de tragos y nos salió esto. Habló nuestro corazón, definitivamente. Cuando vimos el resultado, no se lo enviamos, nos lo quedamos.

Resalta también en el disco Palomas blancas ...

¡Sí! De hecho, tuve muchas dudas de si ponerle al álbum Hasta la raíz o Palomas blancas . Esta es de mis canciones favoritas, sino es que es la favorita absoluta.

Palomas blancas es la conexión con la tierra, con la naturaleza, de no dejarse vencer por las cosas que nos distraen de las cosas realmente importantes. Era una inquietud mía y esa inquietud se alimentaba un poco de la añoranza que tenía por volver a México, por regresar a mi casa.

Es un disco que no se puede encasillar. La variedad musical es inmensa. ¿Qué busca con esto?

Quería encontrar el mundo ideal para cada una de las canciones; es decir, tener arreglos musicales que acompañaran realmente a las canciones. No tanto hacer una cosa de producción complicada y llena de elementos, sino más bien era una cuestión de permitir que la canción viviera. Nosotros estábamos al servicio de las canciones.

”Lo que trato de hacer es pop, considero que mi disco es muy pop. Sí tiene mucho experimento y una parte alternativa muy notable, pero quería un disco con un lenguaje fácil y cotidiano”.

A pesar de que en el último tiempo ha hecho varias colaboraciones, en Hasta la raíz no incluyó ninguna...

Fue por el deseo de hacer algo muy personal. Todas las canciones venían de un lugar muy mío, sentía que quien tenía que cantarla era yo.

”También influyó que el año pasado colaboré con muchísima gente y ya tenía ganas de descansar en ese aspecto, de volver a lo mío, a mi mundo. Ahora, lo que quiero hacer es colaborar con las personas, pero, de otra manera, más en la parte de producción, de arreglos.

”Aunque ahorita estoy enfocada en mi proyecto más que nunca y lo que más deseo es dar conciertos. Eventualmente, regresaré a producir a otros artistas, pero estoy de lleno con Hasta la raíz ”.

Trabajó por segunda vez con Cachorro López y por primera ocasión con Leonel García. ¿Por qué los seleccionó para trabajar este disco tan introspectivo?

Fue una experiencia muy bonita. Son personas supertalentosas, en las que confío mucho. Quería tener un equipo de gente en la que confiara; el disco era muy personal, muy mío y tenía que estar bien apapachada y protegida para poder hacerlo. Ellos eran los indicados para que todo saliera como tiene que salir.