La lluvia no incitó a muchos a que presenciaran el recital que los artistas nacionales ofrecieron antes de los invitados extranjeros.

Por: Alexánder Sánchez 8 octubre, 2016
Rogelio Cisneros es infaltable en los conciertos de los AutenTicos. Fotografía: Luis Navarro.
Rogelio Cisneros es infaltable en los conciertos de los AutenTicos. Fotografía: Luis Navarro.

La Sabana

“Somos poquitos pero nos oímos bastante”, dijo a viva voz y con micrófono en mano la cantante nacional Vanessa González. No mentía. ni exageraba. Era la triste y desoladora realidad.

Una raquítica pero entusiasta cantidad de público acompañó a la presentación de AutenTicos, el conglomerado de artistas nacionales que abrió el concierto de Emmanuel y Manuel Mijares en Costa Rica.

Al ser las 5:30 p. m., cuando Vía Libre saltó a escena, el Estadio Nacional registraba, poniendo mucho, unas 500 personas en las butacas.

La lluvia, que había caído fuerte por la tarde y que seguía arreciando a esa hora, pudo haber afectado el flujo de personas. “Más tarde se llena esta vara”, dijo un fan que estaba a mi costado. Esa era la esperanza.

Pero con gente o sin gente el show tenía que empezar. Entonces, Vía Libre dio un paso adelante y se echó al agua.

“Bienvenidos, le tocó a Vía Libre abrir este concierto, que esperamos que disfruten muchísimo”, dijo Ricardo Acosta, vocalista de la agrupación nacional saludando al público.

Déjame enseñarte y Hoy igual que ayer fueron las primeras piezas de la velada, provocando los gritos y los aplausos de los poquísimos asistentes.

Con Vanessa González como invitada, Vía Libre interpretó Yo sé que siempre habrá un mañana y sin mucho preámbulo cedió el escenario para que la diva tica cantara otras piezas más en solitario.

Fue en ese turno en el que González soltó la frase con la que inició este artículo. Estaba cantando casi solita, pero qué importaba.

La lluvia que cayó antes y durante el espectáculo de los costarricenses afectó la asistencia temprana al concierto. / Fotografía: Luis Navarro.
La lluvia que cayó antes y durante el espectáculo de los costarricenses afectó la asistencia temprana al concierto. / Fotografía: Luis Navarro.

Fresca, sincera y muy desenvuelta, Vanessa se dio ánimo para cantar una pieza que le dedicó a un exnovio.

No iré corriendo se llama el tema, un sencillo en el que recordó a hombre que “le cortó” en la puerta de su casa.

“No hay que ir detrás de nadie, solo de los sueños”, esbozó la cantante, haciendo referencia al contenido de la canción.

Más clásicos. Con Secretos de amor la fiesta de los teloneros la siguió Rooper Cisneros. Te amo , un tema que Rooper interpretó con su tradicional sentimiento, fue su canción más aplaudida.

De Javier Cartín se puede decir poco y mucho a la vez. Su participación fue terriblemente saboteada por el sonido.

Completa, completa, se le pudo escuchar la canción de Mañana en adelante.

Luego se puede decir que Cartín cantaba y cantaba, y el micrófono se apagaba y se apagaba. Nada que hacer.

“Que suerte la mía. Voy a ver si compro la lotería mañana”, dijo entre risas un Cartín en tono sarcástico.

Calentó. Pasada una hora de recital la afluencia de público mejoró. Nunca como lo esperado, pero a pesar de las incesantes gotas de lluvia, el calor del recital ya comenzaba a sentirse.

“Pensé en cambiar el repertorio y cantar una de Leonardo Favio, aquella canción que dice: “Y llovía, y llovía”, bromeó Víctor Kapusta, de Abracadabra.

El argentino fue el siguiente en la alienación de los queridos y respetados AutenTicos.

Kapusta cantó piezas como Chao, cariño, chao , sin duda una infaltable.

Sergio Garrido, quien se hizo famoso enamorando con temas como Sereno , levantó al público en una ola de emotivos aplausos.

El ex-Manantial, cada vez que canta, hace un gran esfuerzo en el escenario. Él padeció cáncer en sus cuerdas vocales y ahora ha vuelto a las canchas.

El público reconoce su lucha y admira su talento.

Pero como ya es costumbre, el broche de oro lo puso Rogelio Cisneros.

El exintegrante de Gaviota no deja de enamorar con su particular voz, mucho menos cuando canta Ella o interpreta la que todo el mundo le pedía a gritos: ¿Qué vas a hacer esta noche?

Ante esta sugerente y atrevida pregunta, Cisneros recibió una respuesta clara y sonante de la gente: muy bonitos los ticos pero esta noche el plan era derretirse por dos mexicanos.

Mijares y Emmanuel ya estaban en los camerinos.