De cara a la cumbre sobre el clima en París, varios artistas firmaron una carta pública para solicitar acciones fuertes y mitigar el caos climático.

 29 noviembre, 2015
Chris Martin de Colplay fue uno de los que firmó la petición. / Fotografía: Archivo.
Chris Martin de Colplay fue uno de los que firmó la petición. / Fotografía: Archivo.

Londres. EFE. Más de 300 artistas, entre ellos David Bowie, Björk y los integrantes de Coldplay, pidieron a los líderes mundiales “compromisos ambiciosos” ante la cumbre del clima de París, en una carta abierta publicada en el diario The Guardian .

Antes de que comience en la capital francesa la reunión auspiciada por la ONU, el lunes, los artistas llamaron a los responsables a “alcanzar un acuerdo ambicioso e inspirador”.

“Estamos hondamente preocupados porque nuestros sistemas económico e industrial estén acelerando el ritmo de las extinciones, la desertización, el agotamiento del suelo, degradando ecosistemas, y acidificando ríos y océanos”, señala la misiva, dirigida al ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Laurent Fabius.

El líder del grupo Blur, Damon Albarn; Philip Selway, baterista de Radiohead, y el cantante de punk Iggy Pop firman asimismo un texto en el que se subraya que las decisiones que se tomen en la capital francesa “determinarán las condiciones que nos afectarán a nosotros y a generaciones por venir”.

También demandan mecanismos financieros para estimular la extensión de infraestructuras en los países más pobres, en vistas a ayudarles a cumplir sus compromisos de reducción (de gases contaminantes) al tiempo que se permita un desarrollo equilibrado.

Los artistas se comprometen a tomar acciones ellos mismos para que su industria sea más sostenible. “Hablaremos a las audiencias y a los consumidores. Utilizaremos nuestras voces creativas para influir en la narrativa pública y crear un consenso social en favor de la acción por el cambio climático”, señala la carta.

El documento está secundado asimismo por otros músicos como David Gilmour y Jack Johnson, así como por los actores Steve Coogan y Emma Thompson, el director de la Royal Opera House de Londres, Alex Beard, y el director teatral Dominic Cooke.