Doce horas de música nacional se ofrecieron de forma gratuita durante el primer festival de Claro

Por: Alexánder Sánchez, Fernando Chaves Espinach 9 marzo, 2014
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asanchez@nacion.com

Malpaís es Malpaís. Anoche, en el Festival Nacional de Música Claro, el legendario grupo nos recordó sus mejores tiempos.

Es cierto, que sin Fidel Gamboa no hay plenitud, pero su legado trasciende el tiempo y alimenta a la banda con su recuerdo e inspiración. Malpaís es puro talento, bendición criolla que coronó un evento de 12 horas de música nacional.

Iván Rodríguez, en la voz, despertó a los seguidores de la banda con Otro lugar y Daniela Rodriguez arrulló con Abril . Esas fueron sus primeras perlas de la noche.

La nueva canción Regreso , escrita a la luz de una inspiración musical de Fidel, para la cinta Del amor y otros demonios , destacó por evocar al líder que ya no está.

Recordados temas como Contramarea y Efecto mariposa hicieron despertar miles de suspiros.

Ayer, al cierre de la edición, Malpaís continuaba en el escenario complaciendo a un público que se gozaba con el violín de Rodríguez y el piano de Manuel Obregón.

Aperitivo. Antes de Malpaís estuvo Gandhi calentando y preparando el ambiente. A las 7:10 p. m. la banda saltó a escena y así ¡llegó el rock !

Luis Montalberth-Smith y compañía complacieron con temas como Quisieras , Estrellame y Arigato , entre otros éxitos.

Compartieron también Asimétrico , pieza nueva que estrenaron en las presentaciones del Verano Sinfónico , con la Orquesta Sinfónica Nacional.

Sorprendió la incorporación de Stevie Salas, un experimentado guitarrista que ha tocado con Mick Jagger y Rod Stewart. Definitivamente, los de Gandhi fueron el mejor abrebocas para dar paso a Malpaís, en el gran cierre del evento.

Energía. A las 4:45 p.m., Cocofunka ingresó a escena. El público recibió a la banda a todo pulmón. Ellos intervinieron después de que Debi Nova tuviera una grandilocuente y destacada presentación de 45 minutos, solo manchada por un grupo pequeño de fanáticos que pidieron su retirada del escenario.

Cocofunka abrió con su tema María del Carmen , haciendo retumbar a La Sabana.Con camisa a rayas, de tonos rojos y verdes, el cantante Javier Arce inyectó energía a la tarde de ayer.

“Vean lo que estamos haciendo hoy acá, es un honor absoluto”, dijo Arce evocando el grito de los presentes al concierto.

Dejame fluir y Vida moderna fueron algunos de los temas que completaron de su repertorio.

“Vuélvanse locos con esta ”, dijo Arce y levantó a todos con Siente , tremenda ovación provocó su tentadora oferta.

Los de Cocofunka se despidieron con Groovy . Sus fans clamaron por otra a gritos, pero no hubo para más. El concierto de Claro fue cumplido con los horarios.

Más rock puso 424, con un curioso mensaje. La banda aprovechó para saludar , de forma particular, a las mujeres en su día.

“Hoy es el Día Internacional de las Mujeres, así que a mi madre le dedico esta canción a pesar de que el tema habla de hacer el amor. Pero bueno, por esos estamos todos aquí”, dijo Felipe Pérez, vocalista.

Temprana alegría. Previamente, a las 10:15 a. m., subió al escenario el primero de los artistas, DJ Fede, quien fue el encargado de dar la bienvenida al público.

Posteriormente, la cantante Xiomara subió a escena con sus baladas románticas, que no encontraron grandes aplausos, pero que mostraron su fuerte y clara voz. Entre otras canciones, complació con Dizque amiga y un cover de Huele a peligro , un clásico que, quizás, pocos –de una audiencia tan joven– reconocieron.

El ambiente típico de La Sabana se coló entre la audiencia, con fiebres del hula hula, del fútbol americano y algunos malabaristas.

Incluso, hubo quienes desplegaron sillas de playa y se aprestaron a disfrutar del sol, del mismo modo que múltiples grupos de amigos se sentaron en paños o mantas e improvisaron un picnic musical.

El evento contó con dos animadores, que aparecieron cada vez que había un cambio de artista en el escenario. Ambos cumplieron su papel habitual: pedir aplausos y gritos, organizar concursos para rifar artículos promocionales y saludar a todas las provincias, o a los más futboleros.

A las 11:45 a. m., Alphabetics encendió la energía con su dance punk , que finalmente puso a saltar y bailar al creciente público. Con la energía de canciones como Late for Work y Frutista calentaron las piernas de una audiencia que empezaba a aglomerarse frente a la tarima del evento.

Empero, durante toda la tarde, el público se mantuvo disperso y disfrutando de la música, sin tumultos.

Tras Alphabetics, Fuerza Dread puso una nota más cálida con su apasionado roots . La sorpresa la dio el rapero Yaco (Yatsel Domínguez), quien se incorporó al grupo para interpretar un par de canciones que el público coreó y siguió.

Patterns elevó el ánimo con su colorida explosión de pop bailable, representada en los breves y brillantes shorts de Michelle González, una cantante que disfrutó de caminar entre el público e invitar a bailar con Sunny Days y Dangerous Intentions , dos de sus más conocidas piezas.