La última parada del tour PSA del cuarteto estadounidense no fue tan coreada como fue gritada: un modesto pero fiel público se volvió loco con las artistas.

Por: Natalia Díaz Zeledón 15 octubre
Cuatro voces. Lauren Jauregui, Dina Jane Hansen, Normani Kordei y Ally Brooke. Rafael Pacheco.
Cuatro voces. Lauren Jauregui, Dina Jane Hansen, Normani Kordei y Ally Brooke. Rafael Pacheco.

No hay que tener cierta edad para escuchar a Fifth Harmony pero es verdad que tener menos de 20 años colabora con la calidad de la experiencia.

En el primer concierto tico del ahora cuarteto estadounidense, la capacidad del Anfiteatro Coca-Cola del Parque Viva estuvo, por decir poco, subutilizada. Pero los 2.500 fans que llegaron al escenario en la Guácima de Alajuela, cantaron y se desgalillaron. Eran chicas adolescentes, en su gran mayoría.

Las cuatro chicas –Ally Brooke, Lauren Jauregui, Dinah Jane Hansen y Normani Kordei – entraron al escenario con dos de sus éxitos más grandes: Worth It y BO$$ .

En las estrofas en las que antes estaba la voz de su exintegrante Camila Cabello, el cuarteto se repartió la música. El público de Golden Circle reventó sus cuerdas vocales gritando en cada uno de los pequeños intermedios musicales (incluyendo uno largo que las muchachas usaron para cambiarse a unos abrigos peludos y durante el cual sonó por los parlantes Humble, del rapero Kendrick Lamar).

Con efectos de este tipo salieron las chicas a escena. R. Pacheco.
Con efectos de este tipo salieron las chicas a escena. R. Pacheco.

“Buenas noches, Costa Rica. Es increíble que estén aquí con nosotros. Este es el show final del tour PSA (en Latinoamérica) . Muchísimas gracias. Sé que hace cinco años están esperando esto”, dijo Lauren en un español impecable.

Fifth Harmony comenzó a presentar su tercer disco en la tercera pieza del concierto. Con Sauced Up , las chicas dieron una probadita de cómo se presentan en ausencia de Cabello.

Durante todo el concierto, gracias a una banda en vivo, todos los arreglos de sus canciones fueron un poco más rock y funk que la producción de electropop que usan en sus discos.

El cuarteto avanzó su presentación mezclando piezas de distintas épocas de su carrera de cinco años: interpretaron Reflection , el sencillo que bautizó con el mismo nombre a su primer disco largo en el 2015 y, luego, interpretaron varias de las canciones de su último disco — Deliver , Messy —, aunque el público no cantó con ellas hasta que interpretaron la canción Make You Mad .

“¿Pueden hacer ruido a la cuenta de tres?”, preguntó Normani en inglés al público y, pronto, tenía las gargantas de todos a más no poder. “Esta es mi primera vez aquí. Gracias por recibirnos y darnos apoyo en toda nuestra carrera de cinco años. Gracias por hacer nuestros sueños realidad”.

Sexis sentimientos. Para Fifth Harmony, sus cinco años de carrera son importantes. Salieron juntas del reality show The X Factor y, a partir de ahí, han tenido que construir una relación auténtica con sus seguidores, los harmonizers como ellos mismos se llaman.

Sin Cabello, el repertorio de solo ha tenido la oportunidad de un disco para actualizarse.

El grupo ha decidido continuar igual, con todo y el mismo nombre, que es un recordatorio permanente de que antes había una más en sus filas.

En sus letras y coreografías, el cuarteto no teme arriesgarse y cantar sobre sexo, aunque sea de forma velada.

Rafael Pacheco
Rafael Pacheco

En una pausa, Normani y Ally interpretaron un pequeño acto de ficción sobre la historia de un chico que había prometido llegar al concierto. Un guiño muy fantasioso para decir que, dentro y fuera en el escenario, se tienen la confianza como para hablar intimidades.

Sin embargo, en la charada, las cantantes sacaron a un fan de Golden Circle y bailaron a su alrededor provocativamente.

En la segunda mitad del concierto, Fifth Harmony lució otro par de sus armas pesadas.

El sencillo principal de su último disco, Down , no fue acompañado con coros de cantos pero sí con los mismos escandalosos gritos de emoción.

Las últimas tres piezas del concierto, por otro lado, fueron cantadas completas por gran parte de sus fans: Don’t Say You Love Me , Work From Home y Bridges fueron cantadas letra por letra, y con gritos de sobra.

Calentamiento tico. Sin un telonero internacional, la tica Cori Elle tuvo, en solitario, la responsabilidad de calentar a los asistentes.

La tarea resultó relativamente fácil: la artista no había pisado el escenario cuando los gritos estaban a más no poder (recibió hasta un sonoro “¡Rica!” en la voz de una chica adolescente).

La cantante subió al escenario con seis bailarines y un juego de luces sencillo, pero que cumplió con lo necesario.

Cori Elle fue la tica que abrió el concierto. Rafael Pacheco.
Cori Elle fue la tica que abrió el concierto. Rafael Pacheco.

La tica interpretó cinco canciones, todas ellas de su disco corto El tiempo va (2017): la homónima El tiempo va , Un mundo mejor –en la que la multitud sacó las pantallas de su celular para moverlas al ritmo de la música como otrora ocurría con los encendedores–, Do You Remember y Better .

En esa última, Cori Elle tuvo el buen tino de practicar el coro antes de cantar la pieza aunque los asistentes habrían repetido cualquier cosa que les dijeran.

Al terminar su acto, la cantante tica expresó su sorpresa por el cálido recibimiento del público. Los agradecimientos no quedaron en al aire: mientras se despedía, el público seguía gritando.