El montaje de la tarima y los elementos de iluminación y sonido concluyó cerca de las 2 p. m.

Por: Gloriana Corrales 30 abril, 2014

Esta tarde, el personal de la producción local de Ocesa y el staff de Paul McCartney afinaron los últimos detalles para el espectáculo que el ex-Beatle dará mañana por la noche en el Estadio Nacional, en La Sabana.

A McCartney lo acompaña un equipo de 125 perosnas, entre ingenieros de sonido, especialistas en iluminación y hasta tres cocineros para alimentarlos.

Debido a los retrasos que generó el Festival Internacional de las Artes y la actividad para festejar la canonización del Papa, la organización debió duplicar la cantidad de empleados para concluir a tiempo todas las etapas del montaje.

Durante la tarde se hicieron pruebas de iluminacion y de escenografía. También se comenzaron a colocar sillas y barricadas.
Durante la tarde se hicieron pruebas de iluminacion y de escenografía. También se comenzaron a colocar sillas y barricadas.

Allan Jiménez, encargado de la producción, señaló que el grueso del ensamblaje concluyó cerca de las 2 de la tarde. Luego, se estuvieron realizando pruebas de luces, pantallas y máquinas de humo.

A los costados y en la parte trasera de la tarima se colocaron unas pantallas especiales que forman parte de la gira Out There!. Además, el artista trajo el piso del escenario, que está recubierto por luces LED, explicó Jiménez.

Uno de los momentos más llamativos del concierto será cuando el inglés ascienda en una especie de elevador tocando su piano de cola.

Aún quedan entradas. Renato Herrera, emcargado de Ocesa México, indicó que hasta ayer por la tarde se habían vendido entre 26.000 y 27.000 boletos. La expectativa es llegar a las 30.000 entradas vendidas, de las 35.000 que se pusieron a la venta.

Mauricio, uno de los revendedores que se ubicaba en las afueras del estadio, aseguró que la venta durante estos días ha estado fría, pero el mejor momento para el negocio es minutos antes de que comience el espectáculo.

Aunque en la boletería oficial ya están agotadas las secciones de gramilla general (¢30.000), sol sur en sus dos niveles (¢40.000 y ¢55.000) y platea oeste (¢190.000), los revendedores tienen boletos para varias localidades en sus manos.

"En reventa se puede conseguir de todo. Si viene un cliente y quiere la de millón doscientos, se le consigue", afirmó el especulador.

Las puertas del estadio se abrirán a las 4:30 p. m. "Mañana (jueves) es un día festivo, entonces probablemente habrá gente que quiera estar por aquí temprano, pero no creo que sean muchísimos", comentó Herrera.