Historias Eduardo Quesada y Marcela Corrales llevan dos décadas soñando con ver a uno de Los Beatles en concierto

Por: Melvin Molina 30 abril, 2014

De provincias y oficios distintos, pero unidos por una gran pasión: Los Beatles. Esa es la historia que conecta a Marcela Corrales, empleada de un call center y vecina de San Isidro de Heredia, con Eduardo Quesada, músico y técnico dental y vecino de Cartago.

Locura. Eduardo Quesada se hizo un tatuaje con parte de la iconografía de Los Beatles. Gesline Anrango / archivo
Locura. Eduardo Quesada se hizo un tatuaje con parte de la iconografía de Los Beatles. Gesline Anrango / archivo

Ambos comparten su emoción de ver a Paul McCartney en Costa Rica, el jueves, en el Estadio Nacional. Desde semanas atrás, compraron sus boletos y esta es parte de su historia de admiración a la banda y en especial a Macca.

Té de tilo. Marcela Corrales aseguró, un poco en broma y un poco en serio, que el jueves tomará té de tilo, porque no quiere que su emoción de estar a 14 asientos del autor de Let It Be haga que se desmaye y la saquen del lugar.

“Seguramente pareceré Magdalena llorando todo el concierto, pero será sentir realizado el sueño de tantos años”, aseguró.

Esa admiración que comenta, comenzó en la década de 1970, cuando regresaba del kínder y se sentaba frente al televisor a ver la serie animada de Los Beatles. Pero lo que realmente la marcó fue el asesinato de John Lennon, en diciembre de 1980.

A partir de ahí comenzó a coleccionar objetos, discos, su cuarto lo decoró con carteles de la banda y su único sueño pendiente era ver aunque sea a uno de los cuatro Beatles en vivo.

Por eso, comenzó un ahorro con el objetivo de ir a ver al compositor de Hey Jude a México. Su suerte cambió cuando anunciaron el concierto del 1.° de mayo. Desde entonces, llora casi a diario de la emoción y poco le importó tener que sentarse sola; por eso, tomó su dinero y se compró la mejor entrada que pudo en zona platino (¢240.000).

“Le pedí a Dios no morirme sin al menos ver a uno de Los Beatles. Tal vez alguien dirá que es una payasada, pero para uno significa algo más allá, su música es como el soundtrack de la vida de uno”, finalizó Corrales.

Casete mágico. En 1988, Roberto Quesada, mejor conocido como Martina , el integrante de los Hicsos, le obsequió un casete con 20 grandes éxitos de Los Beatles a Eduardo; tenía 7 años.

“Con los primeros sonidos me enamoré, el resto es historia: ¡me volví adicto a Los Beatles!”, dijo el técnico, guitarrista y cantante.

Viendo a los cuatro grandes de Liverpool aprendió a tocar guitarra y ahora tiene su propia banda con la que asegura domina todas las canciones de los ingleses.

“Siempre pensé que escuchar a alguno de Los Beatles me gustaría, pero nunca tuve la oportunidad de ir. Llevaba 24 años escuchándolos y al venir McCartney, verlo frente a mí será un sueño hecho realidad”, añadió.

Como músico, Quesada reconoce que Macca es un músico muy talentoso por la cantidad de temas que compuso y escribió. Siente que jamás se le podría comparar con alguien como Mozart, pero insiste en que, definitivamente, en la música popular es un genio.