La banda californiana regresó a París como invitada sorpresa de U2 para rendir un homenaje a los fallecidos en los atentados yihadistas de noviembre

Por: Gloriana Corrales 9 diciembre, 2015
Consternados. Julian Dorio y Jesse Hughes (de izquierda a derecha) no pueden contener las lágrimas frente al monumento del Bataclan. aP
Consternados. Julian Dorio y Jesse Hughes (de izquierda a derecha) no pueden contener las lágrimas frente al monumento del Bataclan. aP

Una leve lluvia mojaba el monumento floral en las afueras del teatro Bataclan mientras los rostros de los miembros de Eagles of Death Metal se humedecían también, con el recuerdo de la masacre que acabó con la vida de 90 de sus seguidores.

La noche del 13 de noviembre, mientras los estadounidenses tocaban su sexta canción frente a 1.600 personas, un grupo de yihadistas irrumpió en el edificio y abrió fuego contra todos los presentes.

Casi un mes después de los atentados terroristas que hirieron el corazón parisino, los miembros de la banda californiana se acercaron por primera vez al lugar donde ellos mismos pudieron haber perdido la vida. El recuerdo de los gritos y el estruendo de los disparos es imposible de borrar de la memoria.

Jesse Hughes, el vocalista y guitarrista de la agrupación, tan solo alcanzó a mover la cabeza de un lado a otro cuando un periodista se acercó para preguntarle qué estaba sintiendo en ese momento.

Sin embargo, ni Hughes ni sus compañeros necesitaban palabras para describir el remezón interno que les provocaba volver al sitio de la masacre.

Dejaron una flor y tomaron cerca de 15 minutos para leer las cartas que familiares y amigos de las víctimas colocaron en el monumento.

Las puertas del Bataclan aún siguen cerradas, pero Hughes tiene la esperanza de volver a ese escenario para terminar lo que dejaron inconcluso.

“Nuestros amigos fueron allí para ver rock ’n roll y murieron. Yo quiero regresar allí y vivir”, dijo a la revista Vice .

Los músicos retornaron a París para unirse este lunes a U2, como invitados sorpresa de su concierto en el AccorHotels Arena.

Tras los atentados parisinos, los irlandeses debieron suspender los dos espectáculos que tenían programados para el 14 y 15 y de noviembre.

Juntas, las bandas de Bono y Hughes interpretaron una versión de People Have the Power , de Patti Smith.

Luego, los músicos de U2 abandonaron el escenario y cedieron el cierre de su concierto a Eagles of Death Metal, que concluyó la presentación con su tema I Love You All the Time .

“Estamos increíblemente agradecidos con U2 por brindarnos la oportunidad de regresar a París tan pronto y compartir el poder curativo del rock 'n' roll con esta bella gente, nos amis (nuestros amigos), en esta gran ciudad”, pronunció Hughes en el micrófono. “Gracias a Francia y a todos aquellos en el mundo que continúan demostrando que le amor, la alegría y la música siempre vencerán al miedo y al mal”, agregó.

Etiquetado como: