El disco debut de Maëva ofrece sonidos estimulantes.

Por: Arturo Pardo V. 16 julio
El proyecto está integrado por dos artistas que ya han trabajado en conjunto. CORTESÍA MAËVA para LN.
El proyecto está integrado por dos artistas que ya han trabajado en conjunto. CORTESÍA MAËVA para LN.

Maëva es un proyecto nuevo que todavía no ha debutado en concierto; sin embargo, se podría considerar que su origen viene de un renacimiento, si se toma en cuenta el pasado reciente de sus cofundadores.

Mariana Echeverría y Manuel Mora formaron parte de la desaparecida banda Passiflora, cuya existencia se tornó efímera pero memorable, tomando en cuenta que, como proyecto, acabó cuando vivía muy buen momento.

Su trabajo en conjunto ahora se presenta en un plano creativo muy alejado a su esfuerzo anterior. El propósito y resultado musical de esta nueva faceta están muy alejados de lo que ofreciera aquel conjunto que probó con géneros como el gipsy folk .

Eat My Heart , lanzado semanas atrás, es el álbum debut que se ofrece como carta de presentación. Diez temas componen una propuesta fresca, movida y con temas alentadores, caracterizados por las secuencias, ritmos alegres y, por supuesto la inconfundible voz de Echeverría.

Son evidentes influencias muy diversas como Björk, Blonde Redhead, Joanna Newson o inclusive Vangelis, mientras que el sonido final podrá remitir a otros proyectos nacionales que han sabido desarrollar propuestas bailables y modernas, como Patterns y la experimental MishCatt.

La referencia de estos otros artistas no pretende ubicar a Maëva como un proyecto que busque encajar dentro del mismo mercado, aunque aparecen algunas similitudes sonoras.

La originalidad de este joven proyecto sigue siendo tangible en la diversidad de ritmos que aparecen en el álbum, pero también en el excelente empleo de secuencias, que son protagónicas en diferentes piezas.

Las composiciones parecen partir de las melodías vocales, respaldadas por numerosas capas instrumentales que les dan un sostén en el que se marcan con claridad momentos de intensidad y otros en los que los sentimientos más suaves salen a relucir.

Para el proceso de grabación resulta destacable el hecho de que ambos músicos cumplieron múltiples roles. Echeverría grabó todas las voces. Tanto ella como Mora se hicieron cargo de la producción, las guitarras y teclados y la programación de secuencias, mientras que él tomó el bajo, batería y la percusión, así como el rol de mezcla.

Nacho Paez (Cocofunka, Killer Diller) grabó guitarras para una canción, mientras que la masterización la realizó Giancarlo Tassara en Miut Audio.

En el disco, de vez en cuando, se escucha un sonido ochentero, pero rápidamente se fusiona con un pop muy moderno, que termina siendo la vertiente principal del álbum, con elementos de otros géneros como ambient y rock . Las letras son, principalmente, en inglés, con excepción de la pieza Transcurrir .

Sobresalen canciones movidas como Dancing in the Universe , Beyond Us y Yang , que evidencian las diferentes facetas de este proyecto prometedor.

Ficha técnicaEl disco: Eat my HeartArtista:MaëvaLanzamiento: JunioCanciones: 10Disponible en: Spotify