Música compartida El cantautor festeja 40 años de carrera junto con los célebres argentinos, Humberto Vargas y Adrián Goizueta

Por: Fernando Chaves Espinach 5 junio, 2014
Amigos. Rodolfo Larumbe y Eduardo Molina forman parte del Quinteto Tiempo. Luis Navarro
Amigos. Rodolfo Larumbe y Eduardo Molina forman parte del Quinteto Tiempo. Luis Navarro

Para Dionisio Cabal, el concierto Corazón abierto de esta noche es un viaje por su corazón, el tiempo y América. En compañía de amigos músicos, ofrecerá una fiesta de poesía y ritmos diversos para celebrar sus 40 años de trabajo artístico.

Los invitados de honor al Teatro Nacional son los célebres argentinos del Quinteto Tiempo, una agrupación clave en la difusión de la música folclórica y la Nueva Canción Latinoamericana. Junto con ellos, Adrián Goizueta y Humberto Vargas serán compañeros y guías en la travesía por la guitarra y el verso.

Otros acompañantes serán la agrupación La Cruceta, el Grupo Cu4t3o, Ricardo Alfaro, Carlos Brenes y Mario Álvarez.

“He dedicado todos mis trabajos en radio, televisión, discografía, libros y lo que he hecho en el escenario a dos vertientes: la investigación y difusión de la canción nacional, y la nueva canción costarricense”, recuerda Cabal.

Desde 1975, su labor lo ha acercado a los esfuerzos de agrupaciones como Tiempo. “Siempre hemos escarbado en lo folclórico, en ese recipiente lleno de cosas del que, cuando uno explora, salen maravillas”, dice Eduardo Molina, uno de sus miembros.

Herencia. “Cada pueblo tiene su historia, pero esa música trasciende las fronteras y absolutamente todo”, acota Rodolfo Larumbe, compañero de Molina.

Larumbe considera que la cercanía de artistas como ellos en distintos países recuerda el sueño de la “Patria Grande” de América Latina, un continente unido. Hace 10 años que no venían al país.

“La música siempre acompañó las historias populares y las revoluciones. La música acompaña y desarrolla lo que el pueblo va construyendo diariamente”, dice Larumbe. El último disco del quinteto se intitula, precisamente, Patria Grande , y es un repaso de clásicos de la Nueva Canción con acentos folclóricos.

Aunque el viaje a la semilla de lo americano se diera en otra época, con otros retos, lo que germinó entonces, hoy cobija.

“Cada generación va haciendo su propia lucha. Nosotros vamos tratando de tener una revolución como seres humanos”, dice Humberto Vargas, quien confiesa sentirse heredero de esa tradición.

“Me siento heredero de toda esta tradición que ha venido sucediéndose. Me gusta mucho experimentar con ritmos latinoamericanos y con híbridos. La música va a tener que retroceder para avanzar; tendremos que volver a las raíces, lo que no sería retroceso, sino reecuentro“.”, añade Vargas.

En el recital de hoy, el Quinteto Tiempo ofrecerá algunas de las grandes canciones recordadas, así como composiciones de autores más recientes.

Por su parte, Cabal se estrenará en canciones de un tema que hasta ahora no ha tocado: el amor romántico. “Tenía una deuda muy antigua con la erótica y el cancionero amoroso”, explica.

Vargas aprovechará para estrenar una canción basada en Nocturno sin patria , de Jorge Debravo.

El concierto se celebrará este jueves, a las 7 p. m., en el Teatro Nacional. Puede adquirir las entradas en www.teatronacional.go.cr o llamando al 2010-1111. El valor de las entradas va de ¢10.000 a ¢20.000.