En Hollywood, las galas y celebraciones de premios se usan como plataformas de expresión política en un clima de descontento

Por: Natalia Díaz Zeledón 12 febrero
Las butacas nombradas en el Staples Center, lugar donde se hará la ceremonia de los Grammy. AP.
Las butacas nombradas en el Staples Center, lugar donde se hará la ceremonia de los Grammy. AP.

Los organizadores del espectáculo de los premios Grammy no esperan ser la excepción en esta temporada de premios.

Otras actividades de Hollywood han dado de qué hablar por discursos abiertamente opuestos a la gestión del presidente estadounidense Donald Trump. Los artistas aprovechan la visibilidad de las ceremonias para expresar sus puntos de vista.

“Es el tono de los tiempos actuales y no nos podemos divorciar de la realidad”, expresó el productor del show de los Grammy desde 1980, Ken Ehrlich a la revista Rolling Stone.

Tras el discurso que dirigió Meryl Streep a atacar las decisiones de Trump en política migratoria durante la ceremonia de los Golden Globes, los temores de que alguno de los artistas de los Grammys siga su ejemplo son más fuertes .

“Esperamos que los artistas tengan cosas que decir y, aunque no somos el espacio diseñado para ello, no sentimos que sea correcto censurarlos”, declaró Ehrlich en la misma entrevista.

Rolling Stone especula sobre tensiones ejecutivas en CBS, la cadena estadounidense encargada de hospedar a la ceremonia. Según fuentes anónimas, la empresa no quiere afrentar expresamente a Trump.

No obstante, el ambiente previo a la ceremonia no colabora. Justo esta semana, la cantante Katy Perry presentó su sencillo Chained to the Rythm .

Su letra ha sido interpretada como un mensaje velado contra el político: “Rompan los muros para conectar e inspirar. Ahí en sus alturas, mentirosos. El tiempo se acaba para el imperio. La verdad es que es débil”, canta la artista.

Perry es uno de los actos musicales confirmados para el show de esta noche.

Ehrlich interpreta el clima para su ceremonia como una circunstancia normal tras el resultado electoral.

“Los artistas se sienten con más derecho y poder después del 8 de noviembre del año pasado, probablemente por la polarización”, dijo a Rolling Stone. “Es una generación más política que la de los ochentas, cuando escuchábamos a Dexy's Midnight Runners”.