Desprestigio Los últimos años de Juan Carlos en el trono se vieron marcados por la molestia del pueblo español

Por: Gloriana Corrales 4 junio, 2014

A las 10:30 a. m. de este lunes, el presidente español Mariano Rajoy anunció la decisión del rey Juan Carlos de bajar los brazos y renunciar al trono.

Caso polémico. El rey Juan Carlos camina con bastón desde que se fracturó la cadera en una cacería de elefantes. AFP
Caso polémico. El rey Juan Carlos camina con bastón desde que se fracturó la cadera en una cacería de elefantes. AFP

Quedará grabado en la historia española como el monarca que dejó la corona en uno de los peores momentos de la institución, con una popularidad bajísima.

Uno de los grandes golpes sufridos es el del caso Noós. Cristina de Borbón, la hija del rey, es la primera miembro de la familia real que debe enfrentar un juicio, pues se encuentra imputada por presunto desvío de fondos públicos en el que está involucrado su esposo Iñaki Urdangarin.

El yerno del rey presidió durante dos años el Instituto Noós, una sociedad sin fines de lucro a través de la cual habría incurrido en evasión de impuestos, fraude fiscal, prevaricación y falsedad de documentos.

Los españoles tampoco podrán olvidar la indignación que generó en el 2012 el viaje del rey a Botswana para participar en un safari de elefantes, justo en la peor crisis económica que ha azotado a España a lo largo de medio siglo.

Además, el monarca es miembro honorario de la WWF, la mayor organización protectora del medio ambiente en el mundo.

Juan Carlos regresó con la cadera fracturada y, al salir del hospital, se vio obligado a pedir disculpas: “Lo siento mucho. Me he equivocado. No volverá a ocurrir”.

Seis años antes, la polémica también lo envolvió cuando se supo que había sido invitado a una visita no oficial a Rusia por el presidente Vladimir Putín. El rey dijo que quería cazar un oso y, con tal de complacerlo, el mandatario ordenó que consiguieran uno y lo soltaran en un campo al este de los Urales.

Al no hallar uno, se llevaron a Mitrofán, un oso domesticado que fue recogido desde pequeño por unos granjeros. Lo emborracharon con vodka y miel para que fuera más dócil, informó The Telegraph .

Acostumbrado a relacionarse con humanos, se acercó al rey Juan Carlos, un experto tirador con formación militar, quien no dudó en ponerlo en la mira y aniquilarlo de un solo disparo, según acusaciones de periódicos rusos.

¿Una amante? Otro de los escándalos que tumbaron la popularidad del rey fue la noticia de una presunta relación amorosa con la princesa alemana Corinna zu Sayn-Wittgenstein, 28 años menor.

Este conflicto saltó a la luz pública apenas unos días después del polémico viaje a Botswana. Según medios europeos, se conocieron en el 2006 y fueron amantes durante unos cuatro años, lo que tenía una especie de coincidencia con su distanciamiento de la reina Sofía.