17 septiembre, 2015
“Medellín sí sabe
“Medellín sí sabe" localiza en un plano de la ciudad restaurantes que ofrecen desde la asequible empanada hasta la clásica bandeja paisa, un conglomerado de fríjoles, arroz, huevo, chorizo y morcilla que los valientes pueden comer por unos $12.

Cansado de encontrar en guías de viajes restaurantes dependiendo del precio, un grupo de amantes de sabores tradicionales de Medellín, en el noroeste de Colombia, creó un recorrido marcado por la antigüedad de las recetas.

La propuesta, que recoge 49 establecimientos tradicionales de la ciudad, fue escogida por un equipo de 25 expertos entre académicos, hoteleros, cocineros, antropólogos y críticos gastronómicos liderados por Claudia Márquez, esposa del alcalde de Medellín, Aníbal Gaviria.

La idea echó a rodar cuando, al comenzar el mandato de su marido en enero de 2012, Márquez se dio cuenta de que no había un registro de los mejores restaurantes de la urbe, que entonces comenzaba su explosión gastronómica con la llegada de jóvenes cocineros.

“Cuando uno viaja quiere saber cuál es el establecimiento de alta gama, pero también quiere conocer el sitio en el que come la gente local”, explica Márquez.

De ahí nació “Medellín sí sabe", que localiza en un plano de la ciudad restaurantes que ofrecen desde la asequible empanada, que puede costar cincuenta centavos de dólar, hasta la clásica bandeja paisa, un conglomerado de fríjoles, arroz, huevo, chorizo y morcilla que los valientes pueden comer por unos $12.

Esa es precisamente la especialidad del restaurante Hacienda, un negocio familiar con casi un cuarto de siglo de historia que, cuenta a EFE su gerente general, Santiago Ángel, busca “rescatar la gastronomía” del departamento de Antioquia, cuya capital es Medellín.

“Esta guía tiene algo muy interesante y es la credibilidad que genera, porque te rescatan sitios de todo tipo de presupuestos y no hacen diferenciación basada en la plata porque realmente uno cuando viaja lo que le importa no es tanto si es más o menos costoso sino realmente que sea el lugar adecuado”, subraya.

Al igual que el resto de integrantes de la guía, Ángel supo que existía “Medellín sí sabe” al ser informado por el equipo de Márquez de que había sido seleccionado tras la visita que el equipo del proyecto había efectuado de incógnito semanas atrás.

“Íbamos al menos seis personas en un busecito que alquilábamos y llegábamos al sitio que alguien o que varios nos habían recomendado que era muy bueno. Entonces le decíamos al mesero de incógnito que nos trajera la especialidad de plato principal y postre”, recuerda la coordinadora de la iniciativa.

Cada día, durante tres meses, visitaban ocho sitios, por lo que al final de la selección los seis comensales engordaron “al menos diez kilos”.

Este programa, que según Márquez ha contado con una inversión “de unos 1.500 millones de pesos (alrededor de $500.000)” procedente en su mayoría del sector privado, lleva diez meses publicitándose por toda la ciudad después de que los 49 locales hayan superado rigurosas evaluaciones sanitarias y fiscales.

Márquez apunta que desde que se inició el programa estos restaurantes han participado en 15 eventos en los que han obtenido unas ventas de 500 millones de pesos (unos $165.000), éxito que hace que otras ciudades colombianas como Popayán, Ibagué o Barranquilla les hayan llamado para aprender y poder abrir un proceso similar.

Mientras, en Medellín hay unos 33 establecimientos en lista de espera para ingresar en la guía, que tendrán que ser evaluados durante la nueva alcaldía que surja de las elecciones locales y regionales que se celebrarán en Colombia el próximo 25 de octubre.

La idea, detalla Márquez, es que “Medellín sí sabe” se integre dentro de la Secretaría de Turismo de la ciudad para que tenga continuidad.

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