La banda costarricense Sonámbulo bien puede pasar como una de las sorpresas positivas de la edición 2012 del festival.

Por: Víctor Fernández G. 13 octubre, 2012
 Los nacionales de Sonambulo armaron una fiesta intensa de baile en el escenario Zilker. | VÍCTOR FERNÁNDEZ.
Los nacionales de Sonambulo armaron una fiesta intensa de baile en el escenario Zilker. | VÍCTOR FERNÁNDEZ.

Austin, Texas (Redacción). Estilando, con sudor cubriéndoles cada parte del cuerpo: sobre la tarima 11 músicos costarricenses que apenas asimilaban lo que acaban de hacer y frente a ellos un gentío que se entregó al baile psicotropical.

La banda costarricense Sonámbulo bien puede pasar como una de las sorpresas positivas de la edición 2012 del festival Austin City Limits (ACL), después de bastarle una hora para armar uno de los bailes más frenéticos que el público texano viera en tiempos recientes.

Bajo la carpa del escenario Zilker, en el gigantesco parque del mismo nombre, los músicos nacionales le dieron con el alma. Mucho les ayudó el sentirse como en casa, gracias al incansable contingente de compatriotas que se apelotó en primera fila, hasta donde lo permitía la barricada. Con cánticos como el infantable pero añorable cuando se está en suelo extranjero "¡Tiiiiicos, tiiiicos!", y banderas del terruño, unos 30 costarricenses sirvieron para contagiar rápido al resto de la audiencia.

Al final, no hubo alma entre las presentes que se quedara sin bailar... resultó inevitable.

Los sonámbulos no dieron pausa ni para secarse el sudor, agitando a la gente con temas infalibles como Jabalí montuno, Chusma funk, Agua y Zona roja .

Busque mañana en Viva una amplia crónica sobre el paso psicotropical por el césped del festival ACL.