Por: Allan Andino 12 marzo, 2014

El caso de la periodista y expresentadora de televisión Pilar Delgado inició hace 10 años. Su madre es tica, su padre y la familia de él son venezolanos, y ella, con orgullo se dice “maracucha”, como les dicen a los nacidos en Maracaibo.

No vuelve. Pilar dijo que el ambiente en su país es muy pesado. P. Delgado/ LN
No vuelve. Pilar dijo que el ambiente en su país es muy pesado. P. Delgado/ LN

“No tengo problema en decirlo: la razón por la que estoy acá es por Hugo Chávez Frías y su gobierno de represión. Mi papá pronóstico el fenómeno que se venía y teníamos la opción de mudarnos, que fue hasta mis 25 años. Me quemé las pestañas estudiando Periodismo para que luego alguien te diga lo que puedes y no decir. Hoy tengo 10 años de vivir acá y mi papá tenía razón”, dijo.

La hoy administradora de su propia productora audiovisual de bodas Zoom Film, indicó que no tiene tranquilidad pensando en lo que están viviendo la familia por parte de su padre, los Delgado Montero.

“Lo que más me afecta es ver a mi padre sufrir y ver que no puede hacer nada más que una denuncia virtual. Él añora estar ahí, pero no se puede. Luego saber que tengo una gran cantidad de amigos y familiares que están ahí en medio de un ambiente de impotencia increíble. Algunos de ellos estuvieron acá y pudieron llevarse café, que no hay mucho allá. Pero lo más grave es la inseguridad. Eso que no puedes salir de tu casa después de las 7 p. m. por los asaltos y los secuestros exprés. Hay mucha angustia y temor”, indicó la comunicadora, quien tiempo atrás estuvo en las pantallas de canal 7 en el espacio En Vivo .

Delgado agregó que su herramienta para estar enterada de lo que pasa en el barrio de sus seres queridos es WhatsApp y Skype.

La oriunda de Maracaibo aseguró que no piensa regresar a su país, ni de visita, por la situación política que está atravesando.

“No, por más que extraño mi gente, mi comida, todo, a esta Venezuela no quiero volver, y creo que no lo haré en muchos años. Tengo miedo de que me asalten, que me secuestren. Vivo muy tranquila en Costa Rica. Salgo a la calle, uso mi celular sin temor. Tengo una vida muy diferente y tranquila en Costa Rica a la que tenía allá, y te hablo de hace 10 años; imagínate cómo puede estar ahora la cosa”

“Sí debo aclarar que en esta lucha no hay que descansar, ahora que el pueblo despertó. El tiempo que estuve participé de marchas. Solo los estudiantes y muchos venezolanos saben lo que se está jugando. Espero en Dios y en la Virgen no hayan más muertos”.