2 mayo, 2015

Las Vegas. AFP. Fue Frank Sinatra quien dijo la memorable frase, en una de sus películas: “Las Vegas es el único lugar del mundo donde el dinero habla: dice adiós”.

Las Vegas tiene 1.701 lugares de juego, 122 casinos, 176.995 máquinas tragamonedas, 500 iglesias y la tasa de suicidios más alta de Estados Unidos.

Esta semana, la Ciudad del Pecado está desbordada por miles de turistas atraídos por el megacombate de Floyd Mayweather y Manny Pacquiao.

Al amparo de estas palabras: “Lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas queda”, se permiten las apuestas, los juegos de azar, alcohol las 24 horas, y una prostitución estandarizada.

Todo está diseñado para que el dinero fluya. Es la ciudad estadounidense con menos trámites burocráticos para hacer un negocio y para casarse: cada año se celebran ahí más de 120.000 bodas.

Todo está diseñado para que los visitantes apuesten, aunque al final siempre gana la casa: solo es probable que se gane una o dos veces durante el día.

Al fin y al cabo, las máquinas están controladas por un microchip que solo dan lo previsto.