Variado En la actividad, hubo competencias de videojuegos, juegos de mesa y también exhibiciones de manga

Por: Jessica Rojas Ch. 24 marzo, 2014
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Con apenas 16 años, Laura Borge dedicó un mes para perfeccionar su traje de Shiro, una de las protagonistas del manga japonés Deadman Wonderland. Este domingo fue el escenario perfecto para que esta estudiante de colegio mostrara su creación.

Juan Díaz, de 30 años y vecino de Ipís, fue uno de los invitados a la pasarela de cosplay; él se vistió como un sacerdote de los iluminados. | ALBERT MARÍN
Juan Díaz, de 30 años y vecino de Ipís, fue uno de los invitados a la pasarela de cosplay; él se vistió como un sacerdote de los iluminados. | ALBERT MARÍN

El encuentro Connecturday, que se realizó en las instalaciones de la Universidad Creativa en San Pedro, fue la oportunidad para que jóvenes amantes del manga y el cosplay dejaran libre a su creatividad y mostraran su ingenio en ropas hechas por ellos mismos, maquillajes de fantasía y llamativos accesorios. Por un par de horas, ellos se convirtieron en sus personajes favoritos.

Además de los cosplayers , la reunión también ofreció un espacio para que los gamers mostraran sus habilidades con los juegos de video, en diferentes torneos relámpago.

Esta fue una de las actividades más vistosas ya que varios muchachos se apuntaron a jugar Starcraft, mientras otros los observaban y comentaban las estrategias que sus amigos aplicaban en el torneo.

En el Connecturday, también los dibujantes tuvieron un chance para enseñar sus talentos. Con espacios en blanco hicieron magia con sus manos y unos cuantos crayones y pinturas.

Jorge Estrada estaba aplicando sus habilidades en el juego Starcraft mientras sus amigos lo observaban. | ALBERT MARÍN.
Jorge Estrada estaba aplicando sus habilidades en el juego Starcraft mientras sus amigos lo observaban. | ALBERT MARÍN.

Durante el domingo, la adrenalina y emoción de los juegos de video se unió a la admiración por héroes y villanos del manga y las historietas en un encuentro desarrollado para dejar volar la imaginación.