La Miss Costa Rica contó desde Miami cómo siente la competencia a menos de una semana de la final de Miss Universo, cuáles ve favoritas y sus posibilidades de avanzar

Por: Allan Andino 19 enero, 2015
La tica está consciente de las grabdes expectativas que se ciernen sobre ella.
La tica está consciente de las grabdes expectativas que se ciernen sobre ella.

A seis días para la gran final del concurso Miss Universo las 88 candidatas se juegan sus últimas cartas con miras a clasificar a la segunda fase, y nuestra representante, la Miss Costa Rica Karina Ramos , intentará hacer lo imposible para colarse al grupo de finalistas.

La cantidad de actividades más los ensayos ya comienzan a pasar factura en las delegadas, pero así le duelan “hasta las pestañas”, la joven de 21 años dijo que no externará signo alguno de debilidad pues “está viviendo un sueño”.

Desde su habitación en el hotel Trump National Doral en Miami, la tica habló vía telefónica con La Nación y adelantó –si no hay un cambio de última hora–, que ella sería top 16 en el primer corte de candidatas. Este es un extracto de la conversación.

¿Cómo describe estas primeras semanas del concurso?

Estoy muy feliz. Llego en las noches hiperactiva de la emoción. Me cuesta dormir.

¿Cómo es la rutina? ¿A qué horas se levantan y se acuestan?

Varía mucho según las actividades. Cuando fuimos a Un nuevo día de Telemundo teníamos que estar listas a las 6:30 a. m. Normalmente, bajamos a desayunar a las 8 a. m., y una hora antes nos alistamos. Siempre llegamos tarde, como a las 11 de la noche. La agenda nos la dan una noche antes, entonces es un poco difícil. Me cambio de vestuario dos veces al día.

¿Qué tal es la convivencia con su compañera de cuarto, Patricia Murillo, de El Salvador?

Nos llevamos súper bien. Ella era una de las pocas chicas con las que había hablado por Internet antes de llegar. Es un poco difícil tener una mala convivencia aquí si vivimos esto juntas. Tenemos que llevarnos bien.

¿Qué ha sido hasta ahora lo más difícil?

¡Las madrugadas! Eso a mí me cuesta demasiado, pero ya es algo de naturaleza. Vale la pena el esfuerzo.

A estas alturas, ¿ya se siente la competencia?

En mi caso cada vez voy sintiendo un poco la presión porque se va acercando más el día. Más que todo, porque escuché por ahí que, algunas páginas especializadasme están catalogando como una de las favoritas. Eso no me tranquiliza. Me obliga a hacerlo mejor de lo que la gente espera.

¿Cómo no distraerse con el bombardeo de información y comentarios en redes sociales?

Durante el día envío algunos mensajes importantes cuando se puede. No deberíamos usar el teléfono, pero todas sacamos el rato en los tiempos libres o en el cuarto para ver qué pasa. Muchas veces las críticas que nos hacen nos pueden funcionar para crecer y subir el nivel de cara a la final. Eso a mí me ha funcionado mucho. Muchas chicas dicen que es muy difícil soportar críticas. Para mí, es algo súper bueno. Podemos notar detalles que el público ve y de ahí asesorarnos.

¿Cómo no relajarse o caer en estado de confort?

Para mí cada detalle cuenta. Cada día, cada actividad, todo cuenta. Un comentario que hagas mal te puede restar puntos. Es vital no bajar la guardia.

¿Está confiada?

¡Para nada! ¡Nada que ver! Estaba hablando de eso con un periodista, y hay países que tienen un peso muy grande y casi siempre están en los top con solo la banda. En cambio, hay países que queremos surgir, que nos gustaría ser potencia y nos toca esforzarnos un poco más para sobresalir. Así que confiada no.

¿Le han dicho algo de si habrá top 16 o top 20?

Hasta el momento top 16. Ya pudimos ver a Donald Trump (dueño del concurso). Hablamos un segundo con él y nos dijo que sería top 15 más la que llaman de votos por Internet, o sea top 16. Eso al menos hasta ahora.

¿Cómo fue ese encuentro con Trump y de qué hablaron?

Él llegó al desayuno el día de la foto oficial. En ese instante todas las chicas se le tiraron encima (contó apenada). ¡Era increíble! Yo me quedé en mi mesa comiendo. Me parece una falta de respeto porque él iba a desayunar. Ya cuando terminó con las demás chicas, dos compañeras y yo fuimos a saludar, nos tomamos la foto y listo. Unos días después él estaba en un programa y nos invitó a salir un segundo. Éramos Colombia, Perú, Brasil, Argentina, Bolivia y yo. Trump como empresario me parece una persona brillante. Le dije que como mujer de negocios lo admiraba. Me preguntó que qué hacía, y cuando le conté que tenía una academia de modelaje me felicitó y bromeó con que si era famosa en Costa Rica. Le dije que no, pero que el título me daba mucha exposición. “Se puede hacer mucho mejor”, me contestó sonriendo.

¿Cuáles países suenan entre las favoritas?

Venezuela y Colombia tienen mucho apoyo del público acá, hay mucho residente de sus países. También Estados Unidos, Filipinas y Ecuador.

La preliminar es el miércoles, ¿qué hará para resaltar?

Creo que será la misma arma que utilicé en Miss Costa Rica. Usar mi personalidad y ser genuina. Pienso que muchas chicas compiten desde la belleza, y en ese caso se olvidan de otros puntos que me parecen importantes. En cuanto a la entrevista, es algo más relajado. Voy a hablar en ingles y en español.

¿Ya definió el traje de noche que utilizará (tiene 3 opciones)?

¡Sí! ¡Es secreto!

¿Qué posibilidades siente que tiene de clasificar?

Creo que he hecho un buen papel. Me siento bastante contenta, me he esforzado y además, según comentarios de periodistas, están contentos conmigo. Voy con la mejor actitud. Escucho comentarios de “¡ay, me duelen los zapatos!”, o “estoy cansada” y yo ni lo pienso. Me podría estar muriendo del dolor de pies o cabeza que pasa a ser secundario. Esto es un sueño tan grande que no me importa si se me cae un pie. Lo estoy disfrutando al máximo.