Por: Fernando Chaves Espinach 3 febrero, 2014
Participación.Para Jorge Jiménez Deredia, la misión del próximo mandatario es muy clara: “Tiene que reconstruir el sentido espiritual del pueblo costarricense, que se está perdiendo”. El artista votó por Johnny Araya, pues considera que es quien mejor ha comprendido esa necesidad.Meylin Aguilera.
Participación.Para Jorge Jiménez Deredia, la misión del próximo mandatario es muy clara: “Tiene que reconstruir el sentido espiritual del pueblo costarricense, que se está perdiendo”. El artista votó por Johnny Araya, pues considera que es quien mejor ha comprendido esa necesidad.Meylin Aguilera.

Alegre y decidido, el escultor Jorge Jiménez Deredia llegó a su centro de votación aspirando a un cambio espiritual. El artista votó en la Escuela José Ezequiel González, de San Pablo de Heredia, con el convencimiento de que lo que Costa Rica necesita es una renovación de la esperanza.

“El próximo presidente de Costa Rica, quien sea, tiene que reconstruir el entusiasmo y la esperanza en el pueblo costarricense”, opinó Jiménez tras emitir su voto.

Para el artista, la globalización de la cultura ha provocado una pérdida de la “historia profunda” de los costarricenses. “Si no se produce un proceso de reconstrucción de la identidad cultural, de saber de dónde venimos, no podemos entender cuál es nuestro destino en el proceso de globalización”, dijo.

Jiménez Deredia votó por el exalcalde de San José y candidato del Partido Liberación Nacional, Johnny Araya, al lado de quien apareció en actividades públicas durante sus gobiernos municipales.

“Creo que es el candidato que puede hacer un trabajo para reconstruir nuestra identidad. Creo que es el único que ha manifestado que si el pueblo costarricense no trabaja en este sentido se va a enfermar. Si no lo hace es su responsabilidad, porque lo sabe”, aseveró.

Eterno observador de la historia y creador de figuras inspiradas en las esferas precolombinas, Jiménez Deredia teme que, de no darse un cambio en la forma de pensar, el daño será irreparable.

“Sé que que hay muchísimas cosas que tiene que corregir, pero no por eso tenemos que botar por la ventana todo lo que se ha hecho en Costa Rica”, dijo sobre Araya. Jiménez lamenta la incomunicación y el desconocimiento de la historia. “Llegó el momento. No tenemos más alternativa”, concluyó.