En el 2016, Cordera expresó que "hay mujeres que necesitan ser violadas para tener sexo" en una charla universitaria

Por: Natalia Díaz Zeledón 23 octubre
Cordera mostró su desesperacíón y frustración en YouTube.
Cordera mostró su desesperacíón y frustración en YouTube.

El exvocalista de Bersuit Vergarabat, Gustavo Cordera, irá a juicio oral por "incitación a la violencia colectiva", determinó este lunes la Sala I de la Cámara Criminal y Correccional Federal, del sistema judicial argentino. La información fue publicada en medios de Argentina: El Clarín y La Nación.

Según este último medio, los dos camaristas que determinaron la necesidad de un proceso judicial describieron que la actitud del músico fue "de descrédito con respecto a los derechos y dignidad de las mujeres y niñas".

En el 2016, Cordera participó en una charla en la escuela TEA de periodismo en Buenos Aires, como parte de actividades de la campaña contra la violencia sexual Ni una menos y opinó: " " Hay mujeres que necesitan, porque son histéricas, ser violadas, porque psicológicamente lo necesitan y porque tienen culpa y no quieren tener sexo libremente. Quieren jugar a eso. A mí no me gusta jugar a eso, pero hay gente a los que sí. Somos muy complejos los seres humanos".

Uno de los estudiantes que asistió a la charla publicó la información en Facebook y, pronto, las controversiales afirmaciones se propagaron por medios argentinos e internacionales.

Siete meses después, Cordera publicó un video en el que dijo "El daño está hecho. Ya recibí una condena social tremenda. Nos quedamos sin trabajo, mi familia sintió vergüenza y humillación, la gente que nos sigue se vio obligada a defendernos. Yo quiero liberar a la gente de ese dolor. Les pido por favor que paren. Basta, no puedo más".

El Clarín asegura que la defensa del músico presentó como argumento que "simplemente se manifestó ante un público determinado de personas, y que la difusión masiva de estas declaraciones, así como su propagación en las redes y en los canales y medios no fue realizada por él, entendiendo por ello que ni el impacto de sus dichos ni la voluntad de generar el mismo dolo –es decir, la incitación a la violencia colectiva– le es atribuible".

En respuesta a la defensa, los magistrados de la justicia argentina respondieron que el hecho es igual de reprensible porque "el contexto en que las manifestaciones fueron vertidas basta para que se compruebe su publicidad, no pudiendo decirse que existía una relación personal entre el acusado y los receptores".

El juicio oral de Cordero todavía no tiene una fecha pero, de ser encontrado culpable, podría exponerse a una pena de cárcel de hasta seis años, según las leyes argentinas.