No existe en Costa Rica una tienda que tenga más años de dedicarse a vender videojuegos. ¿De dónde vino y a dónde va Game On?

Por: Danny Brenes 7 noviembre, 2015
Joseph Zia llegó a Costa Rica con 17 años. Antes de fundar Game On vendía computadoras Atari. Jorge Navarro
Joseph Zia llegó a Costa Rica con 17 años. Antes de fundar Game On vendía computadoras Atari. Jorge Navarro

Joseph Zia es un hombre de manos grandes y voz gruesa que se gana la vida vendiendo videojuegos. Decir solamente eso sería, a partes iguales, correcto, injusto y, sobre todo, insuficiente. Joseph Zia hace de todo y ha hecho de todo, y además se gana la vida vendiendo videojuegos.

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Zia llegó al país hace 31 años, cuando apenas tenía 17, junto con su padre, proveniente del Sillicon Valley, en San Francisco, California. En Costa Rica aprendió español, continuó sus estudios de computación y su interés en la tecnología y, pronto, comenzó a trabajar para diferentes empresas, muchas de ellas propias. “Todo eso sin un solo cinco, verdad”, me subraya con su acento estadounidense.

Uno de sus proyectos fue vender, a mitad de la década de 1980, computadoras Atari. Fue así, en esa coyuntura, como Zia se dio cuenta del creciente interés que demostraba la sociedad costarricense en los videojuegos.

Entonces, dio otro de esos saltos al vacío que han caracterizado su vida: decidió abrir la primera tienda en el país dedicada, exclusivamente, a los videojuegos.

De eso ya han pasado 28 años, y Game On sigue viva. Con contratiempos, con dificultades, enfrentándose a toda suerte de problemáticas, pero viva.

“Empezamos con Nintendo”, cuenta Zia. Sobre todo, con Nintendo japonés, el que más se vendía entonces.

Las cosas hoy, y desde hace tiempo, son distintas: la compra de videojuegos a través de descargas en línea ha afectado muchísimo las ventas de las tiendas convencionales y de los juegos en físico, como lo hace Game On.

Sin embargo, aunque Zia está claro en que su negocio no es ninguna mina de oro, su intención sigue clara: más que vender, asegura que su intención es consolidar la cultura gamer ante la masa.

Así lo ha dejado claro desde el principio, con un deseo de difusión y de informar al público que se ha materializado en revistas, periódicos y un programa de televisión que estuvo al aire, en distintos canales, durante 15 años.

¿Por qué informar? ¿Qué gana una tienda con un público más enterado sobre los videojuegos?

“Hay una percepción de que los juegos son nocivos, cuando en realidad es todo lo contrario”, asegura Zia.

Así, de la mano de su intención de correr la voz sobre los aspectos positivos de los videojuegos, Game On también ha dado lugar a comunidades y clanes que intentan apoyar a los jugadores profesionales, buscando patrocinio y oportunidades internacionales

Por ello, Zia dice que el mayor reto que ha encontrado en todos estos años ha sido, precisamente, lidiar con una comunidad gamer fragmentada.

“Hay poca gente que ve que la unión hace la fuerza”, dice Zia. “Estamos juntos en esto, una visión positiva de los videojuegos es mejor para todos”.