La célebre compañía de Nueva York se presentará el próximo 1. ° de junio en Parque La Libertad

Por: Natalia Díaz Zeledón 29 mayo, 2016
El trabajo de Takehiro Ueyama juega con sensaciones emotivas y movimientos fuertes. TAKE Dance para LN.
El trabajo de Takehiro Ueyama juega con sensaciones emotivas y movimientos fuertes. TAKE Dance para LN.

La disciplina con la que los cuerpos de los bailarines de la compañía TAKE Dance se mueven en los escenarios no es casual.

El movimiento de sus coreografías requiere un extenuante trabajo físico, precisión y, sobre todo, la sensibilidad para comunicar a sus espectadores el fondo de los conflictos que inspiran sus coreografías.

El grupo presentará sus habilidades en un único espectáculo en el Parque La Libertad (ubicado en Desamparados).

La presentación comprende un extracto de 20 minutos de una de las coreografías creadas por su director y fundador, Takehiro Ueyama – de quién TAKE Dance toma su nombre– .

La función se realizará el miércoles 1 de junio a las 7 p. m. La entrada es gratuita.

El grupo además se presentará en dos funciones durante el Festival Brinca Brunca, un espacio de artes escénicas que se realizará por segunda ocasión en San Isidro del General. Los neoyorquinos ofrecerán dos funciones gratuitas.

Danza visceral. La compañía TAKE Dance está radicada en Nueva York, donde han recibido varios premios por la calidad artística de su trabajo y por la habilidad de Ueyama para representar, con el cuerpo, diversas experiencias humanas: la electricidad del contacto con la naturaleza, el dolor del luto, la nostalgia de la infancia.

Ueyama imprime en el estilo de sus artistas los vestigios de una formación deportiva. Antes de estudiar danza en la Escuela Juilliard, en Nueva York, el coreógrafo comenzó su entrenamiento físico en las ligas de béisbol de Tokio en Japón.

Su inspiración para entrar al mundo de la danza la encontró en los movimientos de la música de Michael Jackson, a quien imitaba con sus amigos en las calles de su barrio. Después de inscribirse a un taller de danza moderna, una de sus instructoras sugirió a Ueyama que migrara a Estados Unidos para afinar su técnica con otros profesores.

“ Mi vida cambió el día que dejé Tokio para comenzar mi educación en Julliard”, explicó el artista en entrevista con el periódico de su conservatorio. “Tomé un avión en el Aeropuerto Internacional de Narita para llegar a Nueva York y sabía que no volvería a Japón. Vi a mi familia decir adiós con las manos, estaban llorando. En ese momento decidí que si iba a hacer algo con mi vida no podía llegar a Nueva York a divertirme. Las lágrimas de mi familia me afectaron muchísimo”.

La experiencia favoreció al bailarín para que ampliara su repertorio de estilos. Su primer trabajo coreográfico fue estrenado en el 2003, con el título de Tsubasa (pluma en japonés), a partir del cual comenzó a experimentar con un balance entre un movimiento atlético con motivos muy poéticos. Ahora, exige a sus bailarines las mismas capacidades que él desarrolló durante su formación profesional.

“Hay un entendimiento mutuo que se requiere para trabajar juntos y lograr algo más grande que el coreógrafo y el bailarín por aparte. Ese es el rendimiento. Apropiarse de cada movimiento y, repito, tiene que haber un balance entre la delicadeza y la fuerza. Mis bailarines lo tienen que tener, también tienen que integrarse a la compañía tal y como es, para lograr armonía”, aseguró Ueyama en una entrevista con la revista Cool Hunting.

Aún así, Ueyama describe que la experiencia de observar sus piezas pertenece a cada miembro de la audiencia. En esa misma entrevista explicó que no piensa en imponer su visión artística por encima de la ínterpretación que hace el público de su trabajo.

“Todo lo que creo lo dejo a la interpretación del público. Hay que dejar que ellos construyan el significado, dejar que la historia los influencie y que se apropien de ella como si fuera suya. No puedo controlar lo que toman y no quiero hacerlo. La audiencia interpreta con su experiencia, su historia y sus ojos. Dos personas nunca deberían ver algo de la misma forma”, detalló.

La función de TAKE Dance en Parque La Libertad será la primera de tres que los artistas realizarán en Costa Rica.

La coordinadora del Festival Brinca Brunca, Carolina Gil, detalló que los neoyorquinos forman parte de los invitados especiales de la segunda edición del espacio escénico.

El viernes 3 de junio la presentación será en el Complejo Cultural de Pérez Zeledón, a las 7 p. m. como parte de una noche de gala y compartirán escena con otras agrupaciones.

El sábado 4 de junio, TAKE Dance se presentará en un espectáculo propio, con otro extracto de sus coreografías, en el Parque Central de San Isidro del General, a 1 p. m. La entrada a estas presentaciones también es gratuita.

Una función en Desamparados

TAKE Dance ofrecerá un extracto de su amplio trabajo coreográfico el miércoles 1 de junio a las 7 p. m. en las inmediaciones del Parque La Libertad. La entrada es gratuita. Esta semana ofrecerán funciones tanto viernes como sábado durante el Festival Brinca Brunca.