26 noviembre, 2015

La ciudad china de Sanya acoge desde este fin de semana a la mayoría de las concursantes del certamen de belleza de Miss Mundo, con la ausencia, hasta ahora, de la representante de Canadá, Anastasia Lin, quien no ha sido invitada aún por el país anfitrión.

La organización de Miss Mundo Canadá dijo que no enviarán a otra candidata si no le dan la visa a Lin para ir a China. Facebook Anastasia Lin.
La organización de Miss Mundo Canadá dijo que no enviarán a otra candidata si no le dan la visa a Lin para ir a China. Facebook Anastasia Lin.

Así lo confirmó ayer a EFE, en un correo electrónico desde Canadá, la modelo y actriz de origen chino, quien ha realizado denuncias públicamente sobre violaciones de los derechos humanos que a su juicio comete el país asiático.

“No he recibido una carta de invitación todavía. La organización de Miss Mundo ya ha dicho que no me descalificará, y aún soy la representante canadiense, pero la ceremonia de apertura fue el lunes y los ensayos empiezan este fin de semana. La ventana se va cerrando, pero aún espero la carta, no me rindo”, dijo.

Lin necesita esta carta de invitación por parte del gobierno de Pekín porque, sin ella, no puede solicitar una visa para ingresar legal a China.

El plazo para recibir la carta de invitación expiró el viernes 20 de noviembre, según la joven.

“Si no me conceden el visado, sugeriría respetuosamente a la organización de Miss Mundo que considerara si es apropiado continuar utilizando China como sede de sus eventos”, indicó la reina.

Lin se convirtió en Miss Canadá en mayo y fue alabada por algunos medios por su postura franca y crítica contra lo que calificó de violaciones de derechos humanos en China.

“Mi padre está muy asustado”, dijo. Lin emigró de China a Canadá en el 2003. Su interés en el tema de derechos humanos comenzó, según dijo, cuando se enteró de varios casos de ciudadanos chinos que sufrieron persecución a manos de las autoridades.

Lin dijo que luego de ganar Miss Canadá este año, su padre, –quien vive en China– fue contactado por las fuerzas de seguridad de ese país con un mensaje claro: si Lin seguía con sus declaraciones “habría consecuencias”.