Nombre es un homenaje a los abuelos de la niña

 4 mayo, 2015

Londres

La hija de los príncipes Guillermo y Catalina, nacida el sábado en Londres, se llama Carlota Isabel Diana, anunció este lunes la Casa Real británica.

La duquesa de Cambridge dio a luz a una niña este sábado en Londres.
La duquesa de Cambridge dio a luz a una niña este sábado en Londres.

"El duque y la duquesa de Cambridge se complacen en anunciar que nombraron a su hija Carlota Isabel Diana", anunciaron los padres en un comunicado.

El nombre constituye un homenaje al abuelo de la niña, el príncipe Carlos, a su bisabuela, la reina Isabel II, y a su abuela, la fallecida Diana de Gales.

Los tres nombres elegidos estaban entre los favoritos en las apuestas, aunque el más citado era Alicia.

Más de 100 salvas de cañón y las campanas de la abadía de Wesminster saludaron este lunes en Londres la llegada de la hija de los duques de Cambridge.

En cuanto el Big Ben, el famoso reloj del Parlamento, dio las 2 p. m., el regimiento real de artillería a caballo empezó a disparar 62 salvas de cañón desde la Torre de Londres y, simultáneamente, 41 desde Hyde Park, en intervalos de 10 segundos.

Todos los príncipes y princesas son saludados con cañonazos a su llegada al mundo, indistintamente de su posición en la línea sucesoria.

La niña, cuarta en el orden de sucesión a la corona de su bisabuela Isabel II, nació el sábado y recibirá el tratamiento de "princesa de Cambridge".

Las salvas de cañón son una costumbre naval que tenía por misión demostrar que un barco llegaba a un puerto en son de paz, disparando al mar su munición.

La cantidad de cañonazos se determinó de la siguiente manera: los 21 que constituyen tradicionalmente el saludo real, más 20 porque se dispararon desde dependencias reales –la Torre de Londres es un palacio real y Hyde Park es un parque real–.

Los otros 21 de la Torre de Londres, hasta completar 62, fueron ofrecidos por la ciudad como signo de lealtad a la monarquía.

Al mismo tiempo que empezaron los cañonazos, las campanas de la abadía de Wesminster empezaron a repicar y lo harán durante tres horas.