Ceremonia se celebró en la Parroquia de Santa Ana y fue oficiada por el padre Sergio Valverde. La misa comenzó cerca de las 8:10 p. m. y se extendió por casi hora y media.

Por: Manuel Herrera, Jessica Rojas Ch., Alexánder Sánchez 21 junio, 2015

Keylor Navas y Andrea Salas celebraron anoche su matrimonio religioso en la Parroquia de Santa Ana en compañía de amigos y familiares.

La pareja volvió a dar el sí ayer tras seis años de haber contraído nupcias por la vía civil.

El matrimonio se celebró en medio de gran cantidad de curiosos, quienes se aglutinaron desde horas de la mañana en las inmediaciones del templo para no perder detalle de lo que, para muchos, fue la boda del año.

Aglomeración. Decenas de personas abarrotaron las inmediaciones de la Parroquia de Santa Ana y complicaron el paso de Andrea Salas. Diana Méndez.
Aglomeración. Decenas de personas abarrotaron las inmediaciones de la Parroquia de Santa Ana y complicaron el paso de Andrea Salas. Diana Méndez.

Los invitados al enlace debían llegar entre las 5:30 p. m. y 6:30 p. m. al Centro de Eventos Pedregal. Posteriormente fueron trasladados a la iglesia en varios autobuses de lujo, que comenzaron a arribar al centro religioso a las 7:30 p. m.

El guardameta de la Selección Nacional y del Real Madrid causó gran revuelo cuando, en forma sorpresiva, a las 7:50 p. m., salió por la puerta principal del templo, con su hijo Mateo en brazos, para saludar a la prensa y a

La presencia de Navas provocó que los asistentes en las afueras de la iglesia se aglutinaran hacia él en la búsqueda de alguna fotografía o autográfo para el recuerdo. Debido al tumulto, los oficiales de seguridad privada intervinieron para controlar la situación y evitar inconvenientes.

Un panorama similar se vivió con la llegada de la novia. Andrea Salas llegó al templo a las 7:55 p. m. en un lujoso vehículo color blanco. Con ella viajaban su hija mayor, Daniela, y sus padres.

En principio, el vehículo ingresaría hasta la puerta de la parroquia; empero, la cantidad de personas en sus inmediaciones impidió su paso.

Salas descendió del auto y fue resguardada por la seguridad privada, debido a que su presencia también causó conmoción.

Cerca de las 8:10 p. m. comenzó la celebración religiosa oficiada por el padre Sergio Valverde (fundador de la Asociación Obras del Espíritu Santo). El coro Surá fue el encargado de cantar la misa.

Con olor a pueblo. Aunque a la boda de Keylor Navas solo fueron invitadas 250 personas, varias decenas más participaron en forma sorpresiva en la celebración “íntima” del portero.

Si bien la pareja puso frenéticos a los ticos que abarrotaron las cercanías del templo religioso, no fueron los únicos en ser aplaudidos o piropeados.

La presencia de importantes figuras del fútbol costarricense como Luis Gabelo Conejo o Alexandre Guimares, también causó furor. Mientras ellos desfilaban por la alfombra blanca que los llevaba hasta el interior de la iglesia, las mujeres los acompañaron con elogios, algunos bastante pasados de tono, pese a lo solemne de la ocasión.

Pero aquella alegría pronto se convirtió en enojo por parte de otros grupos, quienes reclamaban la decisión de la pareja de cerrar las puertas del templo para celebrar la misa. “La iglesia es del pueblo”, decían, al tiempo que buscaban la forma de obtener algunos detalles de la boda.

Fue así como muchos se aprovecharon de un hueco en una de las ventanas del templo para capturar momentos de la boda. Rápidamente la seguridad privada se percató y de inmediato taparon el orificio.

La celebración religiosa terminó cerca de las 9:45 p. m. La pareja salió por la puerta principal del templo y fue recibida con varias detonaciones pirotécnicas.

Tras los actos religiosos, los invitados regresaron en los mismos autobuses al Pedregal, donde tuvo lugar la recepción.

La decoración del templo y del Centro de Eventos Pedregal estuvo a cargo de la Floristería Eventos Carlos Gil. Hortensias, rosas, lirios y lámparas de tela formaron parte de la decoración.

Los centros de mesa estaban hechos re ramas de guayaba, hortensias blancas y juegos de rosas rosadas y blancas.