De relevancia Según especialistas, el espectáculo constituye una escuela para quienes se involucran en las artes escénicas

Por: Gloriana Corrales 4 marzo, 2013

Las habilidades de contorsión, malabarismo, danza, acrobacia y actuación de quienes conforman cada acto del Circo del Sol deslumbran a los artistas nacionales.

“Es un estilo, la gente puede decidir si le gusta o no, pero tienen un nivel de virtuosismo envidiable.

“Claro que es una escuela, pero no significa que todo el mundo tiene que hacer lo que hace el Circo del Sol, ni copiar sus propuestas”, afirmó Sol Carballo, coordinadora de la Escuela de Danza, Teatro y Circo del proyecto Parque La Libertad.

En esto coincide Gladys Alzate, directora de la Compañía Nacional de Teatro: “El virtuosismo que manejan en cada uno de sus números y el perfeccionamiento de la técnica son trabajos de alto nivel”.

La jerarca destacó que hay una gran diferencia entre los circos tradicionales y la compañía canadiense del Circo del Sol, la cual maneja un concepto contemporáneo centrado en el espectáculo, y no en el adiestramiento de animales.

Por su parte, el clown Pepe Picaporte (Johan Arias) opinó que es un “privilegio” que un circo de gran magnitud venga al país.

Liderazgo mundial. Para Gladys Alzate, las propuestas del Circo del Sol han propiciado una transformación de las artes escénicas en general, y no solo de las destrezas circenses.

Por ello, considera importante que los artistas nacionales puedan apreciar el espectáculo de Varekai , que se presentará entre el 31 de mayo y el 15 de junio, en Hacienda Espinal, en San Rafael de Alajuela.

“Es un despliegue de artistas seleccionados de todo el mundo”, dijo la funcionaria.

Al respecto, Carballo comentó que desde el año pasado el proyecto Parque La Libertad tuvo un acercamiento con los representantes del circo canadiense.

Pese a que omitió revelar detalles, aseguró que el departamento de responsabilidad social planea beneficiar a estudiantes nacionales de artes escénicas.