Con temáticas relacionadas con el diario vivir de los ticos y las diferencias de conductas entre hombres y mujeres, el comediante dominó a placer la asistencia en el Melico Salazar

Por: Allan Andino 10 abril, 2015

Adal Ramones no necesitó ni presentación ni mucho menos un guión para hacer explotar de la risa a un teatro Melico Salazar sin una sola butaca libre.

Largo. Dos horas y media fue lo que duró su espectáculo, siendo la primera vez que se presenta en el Melico Salazar . Hoy a las 8 p. m. será su última función y los boletos están agotados. Jorge Navarro.
Largo. Dos horas y media fue lo que duró su espectáculo, siendo la primera vez que se presenta en el Melico Salazar . Hoy a las 8 p. m. será su última función y los boletos están agotados. Jorge Navarro.

La noche del miércoles, en el primero de sus tres shows en Costa Rica (el último es hoy, a las 8 p. m., también en ese recinto) dominó de principio a fin al público presente y que admiró su arte de improvisación en su tour de monólogos que no lleva nombre.

Él mismo confesó que su espectáculo fue saliendo con lo que se le ocurría, y que sus tres funciones serían con temas diferentes, sujetado a su improvisación.

A las 8:10 p. m., acompañado solo por dos sillones, un sofá, una mesita y silla alta, más el reflector apuntándole, el mexicano fue recibido entre aplausos.

“¿Cómo estáaaan? De un tico a los demás ticos. No piensen que digo esto en todos los países, pero de verdad amo Costa Rica. Levante la mano quién aún no conoce La Bodeguita del Medio (restaurante cubano del que es dueño). ¡Once! Por eso no he podido terminar de pagar mi casa aquí”, dijo entre sus primeras bromas.

Ramones llegó informado de la realidad nacional, y contó que la polémica del helicóptero con el presidente Luis Guillermo Solís, o que lo tomen desprevenido en clase turista, es algo normal entre políticos mexicanos.

“Ley de censura a toda la gente que hable mal de mí”, remató.

Eso dio pie para que hablara de sus viajes en primera clase, y la cara de desaprobación que hace su hija Paola, de 14 años, cuando está en clase turista.

También dijo que a Hollywood se le están acabando los súperheroes para hacer películas, por lo que recreó el trailer de cómo sería la historia de Juan Santamaría si se llevara a la gran pantalla.

Mientras hacía la mímica y las leyendas en inglés, preguntó, ¿qué fue lo que quemó?

“¡Una casona!”, le soplaron en un sector, a lo que el mismo público lo corrigió y le dijo que un mesón. En ese instante hizo una pausa en la historia que contaba, y recreó lo que sería hacer un examen de Estudios Sociales en la escuela.

“¿Qué pusiste en la tres? ¿La casona? ¡No, era el mesón!”, lo que provocó risas del público.

Luego de ese capítulo, recordó la tensión de copiar en un examen, no sin antes molestar a una pareja de novios que llegó tarde a su espectáculo.

Ellos eran Pedro Osorno y Karol Miranda, a quienes Ramones “agarró entre ojos” y entre cada tema de su monólogo, les sacaba información para molestarlos.

“Qué futuro te espera Karo, si Pedro te dio el anillo en un restaurante de cuarta italiano. ¿Qué carro tiene? ¿Es administrador de una tienda o de toda la corporación? ¡Ah, solo de una tienda!”.

A la pareja los subió para hacerles un baile privado, a ritmo de Bailando de Enrique Iglesias.

“Estuve un poco nervioso, con mucha pena pero el show fue bastante entretenido”, dijo Pedro.

Su prometida contó que ella no estaba nerviosa, que fue un regalo que le hizo su novio pero que jamás imaginó que Adal la emprendiera todo el show molestándolos. Al final, la producción los llevó a conocer al mexicano en camerinos por su paciencia.

La infaltable platina, las cenizas del volcán Turrialba y la historia de la creación con Adan, Eva y la serpiente –que para el comediante el reptil representaba a las amigas chismosas de Eva– fueron parte de su repertorio.

José Miguel Yiyo Alfaro, presentador de canal 9, dijo que él está en televisión gracias a la influencia que le dio Otro rollo .

“Nos divertimos hasta no más poder. Lo admiro mucho. Algunos temas que dijo, como el del avión estrellado en los Alpes, lo manejó bien, pero si los toca un tico no quedaríamos muy bien”, aceptó Yiyo.

Ramones expresó que, aunque está divorciado, es feliz de tener a sus dos hijos Paola de 14 y Diego de 4 años, y que desde hace tres años se hizo cristiano y se siente muy feliz así.

El presentador de televisión se despidió de los ticos a las 10:41 p. m. aclarando que sus otras dos funciones (la de ayer y la de esta noche) tocará temas diferentes, pues, la improvisación es lo suyo.