El actor, director, periodista y traductor murió anoche en su casa, a los 75 años

Por: Doriam Díaz 5 julio, 2013

Considerado el crítico de arte más importante de las últimas décadas, Andrés Sáenz Lara falleció el jueves por la noche en su casa, tras sufrir de fibrosis pulmonar.

Tenía 75 años y tuvo una vida plena. Durante 35 años se dedicó a hacer comentarios críticos del acontecer teatral y músical costarricense; de hecho, en 1980, se convirtió en crítico de teatro de La Nación y en 1985, asumió también la crítica de música académica en este diario.

Fue actor, director, traductor y periodista.

Se graduó en 1964 de The Royal Academy of Dramatic Art y realizó estudios avanzados de teatro en The Drama Centre, ambos en Londres (Inglaterra). Hizo estudios de dirección de programas de televisión en la BBC de Londres en 1976 y de producción de espectáculos dramático-musicales en The Royal Opera House, Covent Garden. Fue licenciado en Bellas Artes con especialidad en teatro por la Universidad Nacional y egresado de la licenciatura de periodismo de la Universidad Autónoma de Centroamérica.

Andrés Sáenz fue un hombre culto que disfrutó de la vida plenamente.
Andrés Sáenz fue un hombre culto que disfrutó de la vida plenamente.
Su prolífica labor fue compilada en cuatro publicaciones con sus crítica acerca del acontecer teatral.

A finales de la década de los años 60 y en los 70, dirigió obras de Alberto Cañas, Jacinto Benavente y Bertolt Brecht. Asimismo, se recuerdan sus trabajos actorales en obras como La ópera de los tres centavos, de Bertolt Brecht, en 1973; Tarantela, de Alberto Cañas y bajo la dirección de Lenín Garrido, en 1976; Una bruja en el río, de Alberto Cañas, bajo la dirección de Jean Moulart en 1977, así como en los montajes Cómo lo hace la otra mitad, de Alan Ayckbourn, y La gaviota, de Anton Chéjov.

Era catedrático jubilado de la Universidad de Costa Rica, donde fue profesor de las escuelas de Estudios Generales y Artes Dramáticas.

Su prolífica labor crítica fue compilada en cuatro publicaciones: La comedia es cosa seria (1985, Instituto del Libro), Dispárenle al crítico (1985, Editorial de la Universidad de Costa Rica) y El mundo todo es representaciones, tomos I y II (2012, Editorial de la Universidad Estatal a Distancia).

Para el escritor y periodista Carlos Cortés, Sáenz hizo una enorme contribución a la cultura costarricense con su trabajo como crítico, pues logró unir humor, gran rigor intelectual, distanciamiento y precisión.

Gonzalo Castellón, tenor y abogado, le reconoció a Sáenz ser un crítico valiente y disciplinado durante tantas décadas de quehacer.

Con él coincide la periodista Lorna Chacón, quien dijo que fue "un referente para la cultura nacional en las artes escénicas y la música. Era un faro independiente".

A Andrés le sobreviven sus dos hijos Laurencia y Andrés.

Su cuerpo será velado a partir de las 2 p.m. del sábado en la Funeraria del Recuerdo, en barrio Don Bosco.