Por: Yendry Miranda 15 agosto, 2014
Diferente. La carne molida asada es una de las especialidades del restaurante. Eyleen Vargas
Diferente. La carne molida asada es una de las especialidades del restaurante. Eyleen Vargas

Herencia de los faraones, así caracterizan los egipcios a su gastronomía.

No solo lo dicen por las generosas porciones que les gusta servir, sino porque la fusión de ingredientes hace de cada plato una fuente de energía tal, que sirven para sobrevivir el más crudo de los inviernos o a la más alta de las temperaturas.

Una opción para los que no comen carne: el foul moudamas , que son frijoles cocinados y mezclados con aceite, tahiha , jugo de limón fresco, ajo y pan pita.
Una opción para los que no comen carne: el foul moudamas , que son frijoles cocinados y mezclados con aceite, tahiha , jugo de limón fresco, ajo y pan pita.

Así lo explica Mohammed Mahmoud, propietario del restaurante Al Masri, ubicado en pleno barrio Amón, primer restaurante que se dedica en exclusiva a servir la comida de aquel lejano país.

Según explicó el especialista, los platos tradicionales de su país se caracterizan por estar jugosamente condimentados con especies naturales: son fusiones que se hacen apenas para destacar el sabor de cada ingrediente, “no para cargarlo de sal o picante”, aclara.

Otra característica de la comida egipcia son las combinaciones de ingredientes que aquí no habríamos imaginado. Por ejemplo, la cocción de arroz con pasta o la de la carne molida asada.

También son consumidores asiduos de las lentejas, los garbanzos y otras leguminosas que degustan en sopas y otras preparaciones.

“La comida egipcia es muy pesada porque tenemos millones de ingredientes en nuestro país. Comemos así porque son herencias milenarias, somos herederos de los faraones, personas fuertes y robustas”, destacó.

Para la nutricionista Sylvia Vargas, la gastronomía de ese país se destaca por su variedad en grupos de alimentos (carnes, harinas, leguminosas).

“En especial utilizan muchos condimentos naturales, hierbas y especies que realzan el sabor de la comida, haciéndola mucho más atractiva al paladar y menos perjudicial para la salud”, destacó.

Atrévase a experimentarla. La mayoría de los clientes costarricenses que han visitado hasta ahora Al Masri, llegan con la expectativa de encontrar un menú parecido a la comida libanesa, incluso la israelí, cuenta Mitzy Herrera, una de las propietarias del sitio.

Ese es un error común, pero cuando prueban los platos se dan cuenta de que se tratan de propuestas completamente distintas.

“Nuestras recetas son milenarias, muchas de ellas han servido para que otros países más jóvenes, como el caso de Líbano, las incorporen a su gastronomía; un ejemplo de ello es el hummus o el baba ghnnouj ”, acotó.

Esta pareja recomendó a quienes los visitan debutar en el mundo de la gastronomía egipcia con platos como kofta , carne molida a la parrilla servida con arroz, ensalada y pan pita.

Si usted es vegetariano, una opción es el foul moudamas , que son frijoles cocinados y mezclados con aceite, tahiha , jugo de limón fresco, ajo y pan pita.

Para el postre se recomienda la mehalabiya , un dulce elaborado con almidón, leche, azúcar, cobertura de nueces y pasas.

Para cerrar la velada puede degustar un auténtico café árabe, o una shlab , una bebida hecha con leche regular, leche en polvo, avena, miel de abeja y harina de arroz.

¿Se atreve a comer como un faraón?