Por: Fernando Chaves Espinach 21 mayo, 2013

Es un mundo al borde del peñasco. La incertidumbre invade a los pobladores de un planeta, aunque son ellos mismos quienes han hecho lo posible por destruirlo.

En Des-terrados , el coreógrafo Luis Piedra expone una visión algo pesimista sobre la forma en que nos hemos relacionado con la Tierra. Esta relación oscura fue transformada en una coreografía interpretada por Danza Abierta .

El Teatro Nacional albergará una presentación de esta obra hoy al mediodía, desde las 12:10 p. m. y hasta las 12:45 p. m.

“Abusando del término, el desterrarse es exiliarse, salirse de la propia tierra”, explica Piedra. “La pieza trata de cómo el ser humano ha ido convirtiendo su propia tierra en un lugar que le es ajeno”, añade.

“El excesivo consumismo genera una cantidad excesiva de basura, y la angustia por la moda y la representación van llevando a una destrucción de todo”, dice.

“Me interesa muchísimo porque es un tema que está vigente hace años y cada vez hay más alertas de lo que estamos causando; en el plano íntimo todos somos partícipes, cómplices del consumismo exagerado. Todos entramos en esa espiral que genera caos social y caos interior”, apunta el director.

La narración de esta aventura apocalíptica se realiza a través de imágenes calificadas como “surrealistas” por su director, con movimientos muy sugerentes y una escenografía que recuerda lo extremo de las condiciones vividas por los personajes.

Las entradas para Teatro al Mediodía tienen un costo de ¢1.500 para público en general y de ¢750 para estudiantes y ciudadanos de oro.